“No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”

Victoria Villarruel respondió a las críticas del vocero presidencial por su participación en los actos por el Día de la Bandera y volvió a exponer la creciente tensión que mantiene con el entorno más cercano al presidente Javier Milei.
La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a quedar en el centro de la escena política al lanzar una dura crítica contra el vocero presidencial Manuel Adorni. “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, afirmó durante una actividad vinculada a la conmemoración del Día de la Bandera, profundizando así una interna que desde hace meses atraviesa al oficialismo.
La declaración llegó como respuesta a cuestionamientos formulados desde la Casa Rosada por la presencia de Villarruel en los actos realizados en Rosario. Desde el entorno de la vicepresidenta interpretaron esas observaciones como una nueva muestra de las diferencias que mantiene con el núcleo político más cercano al presidente Javier Milei.
Durante su intervención, Villarruel reivindicó la figura de Manuel Belgrano y sostuvo que sus valores de patriotismo, compromiso con la Nación y servicio público deberían estar por encima de las disputas partidarias. En ese contexto ubicó su crítica a Adorni, una de las voces más visibles del Gobierno nacional.
La relación entre la vicepresidenta y el círculo de confianza de Milei se encuentra deteriorada desde hace tiempo. Las diferencias quedaron expuestas en diversos debates parlamentarios, en la relación con gobernadores y bloques opositores, así como en distintas definiciones políticas adoptadas desde el Senado.
En los últimos meses Villarruel consolidó una agenda propia, con actividades institucionales, encuentros con veteranos de guerra y actos vinculados a las Fuerzas Armadas, construyendo un perfil diferenciado dentro de La Libertad Avanza. Esa estrategia generó incomodidad en algunos sectores del oficialismo, que observan con preocupación el crecimiento de su figura política.
La nueva polémica se produce además en un momento de especial sensibilidad para el Gobierno, atravesado por tensiones internas y debates sobre el rumbo político de la gestión. Si bien desde la Casa Rosada intentan restar importancia a los cruces, las declaraciones de Villarruel volvieron a poner en evidencia una fractura que ya forma parte del escenario cotidiano del oficialismo.
A poco más de un año y medio del inicio del mandato de Javier Milei, los enfrentamientos entre la vicepresidenta y algunos de los principales referentes libertarios dejaron de ser episodios aislados para transformarse en una de las principales fuentes de tensión dentro del Gobierno nacional.



