Ormuz abrió nuevos mercados para el petróleo argentino

El cierre del estrecho alteró el comercio energético mundial y llevó a varios países asiáticos a buscar proveedores alternativos. Con una producción récord en Vaca Muerta, la Argentina aumentó sus exportaciones y llegó a destinos que hasta el año pasado no compraban crudo nacional.
El cierre del estrecho de Ormuz y la crisis energética desatada por la guerra en Medio Oriente modificaron el mapa mundial del petróleo y abrieron una oportunidad inesperada para las exportaciones argentinas.
La necesidad de los países asiáticos de reemplazar parte del suministro proveniente del golfo Pérsico coincidió con el crecimiento sostenido de la producción de Vaca Muerta, lo que permitió enviar mayores volúmenes de crudo hacia mercados nuevos y obtener mejores precios internacionales.
Durante el primer semestre de 2026, las ventas externas argentinas de petróleo crecieron 47,7% interanual, mientras que en junio registraron una suba del 24,3%. Los aceites crudos de petróleo representaron el 9,5% de todas las exportaciones de bienes y se convirtieron en el principal producto vendido por el país al exterior.
Producción récord en Vaca Muerta
La producción nacional alcanzó en junio aproximadamente 910.500 barriles diarios, un nuevo máximo histórico que significó un incremento del 16,5% frente al mismo mes del año anterior.
El crecimiento fue impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta y por las inversiones destinadas a ampliar la capacidad de extracción y transporte. Las obras en oleoductos permitieron disponer de un volumen mayor para exportar y mejorar la conexión con puertos del Atlántico y del Pacífico.
El aumento de la oferta argentina ocurrió al mismo tiempo que una parte considerable del petróleo de Medio Oriente dejó de llegar con normalidad a los mercados internacionales.
Nuevos compradores en Asia
Tailandia y China fueron dos de los destinos que más crecieron durante los primeros meses del año. En apenas dos trimestres, Tailandia pasó de no comprar petróleo argentino a representar el 11,5% de las exportaciones, mientras que China alcanzó una participación del 7,5%.
También comenzaron a recibir crudo argentino Singapur, Malasia y Vietnam, países que durante 2025 no habían registrado compras. A ellos se sumaron mayores envíos hacia Australia, Brasil y Uruguay.
Durante el segundo trimestre, la Argentina vendió a Tailandia un volumen equivalente a todo el petróleo que había exportado al mundo durante el mismo período de 2021.
Los mercados que no habían comprado crudo argentino el año anterior concentraron operaciones por cerca de 900 millones de dólares. Además, los países afectados directa o indirectamente por el cierre de Ormuz explicaron más de la mitad del crecimiento de las exportaciones petroleras nacionales.
El impacto del cierre de Ormuz
Por el estrecho de Ormuz circulan normalmente alrededor de 20 millones de barriles diarios de petróleo y derivados, equivalentes a cerca de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de crudo. Aproximadamente el 80% de esos cargamentos tiene como destino Asia.
Las restricciones a la navegación provocaron la mayor interrupción de suministros registrada en el mercado petrolero mundial y obligaron a numerosas economías a buscar alternativas fuera de Medio Oriente.
El cambio favoreció a productores ubicados en la cuenca del Atlántico, entre ellos la Argentina, Brasil, Estados Unidos y otros países capaces de aumentar sus entregas hacia Asia. La Agencia Internacional de la Energía destacó que la crisis produjo una fuerte reorganización de las rutas globales de comercialización.
Una oportunidad que podría ser transitoria
La llegada del petróleo argentino a nuevos destinos asiáticos responde principalmente a una circunstancia excepcional. Si el tránsito por Ormuz se normaliza, los productores árabes podrían recuperar parte de esos mercados debido a su cercanía y a sus menores costos logísticos.
Especialistas estiman que entre el 40% y el 50% del aumento del valor exportado por la Argentina está vinculado con el encarecimiento internacional del petróleo. Una reducción de las tensiones podría provocar una caída del precio del barril y moderar el superávit energético.
Sin embargo, la expansión productiva de Vaca Muerta constituye un fenómeno estructural que continuará más allá del conflicto. El desafío será consolidar los mercados abiertos durante la crisis y demostrar que la Argentina puede convertirse en un proveedor estable y confiable.
América Latina, la oportunidad de largo plazo
Aunque parte de las exportaciones hacia Asia pueda reducirse, las mayores posibilidades de crecimiento permanente aparecen en América Latina.
La cercanía geográfica, la ampliación de la infraestructura y los menores costos de transporte posicionan al país para abastecer a Brasil, Chile, Uruguay y otras economías regionales que necesitan diversificar sus fuentes de energía.
La crisis de Ormuz permitió que el petróleo argentino ingresara en mercados hasta ahora marginales. El próximo paso será transformar esa ventaja coyuntural en contratos duraderos y consolidar a Vaca Muerta como uno de los principales motores de las exportaciones nacionales.



