Política

La política empieza a pesar en los mercados: crecen las dudas por Brasil y la pelea con Villarruel

El enfrentamiento de Javier Milei con Lula da Silva y la escalada del conflicto con Victoria Villarruel comenzaron a ingresar en los análisis de bancos, consultoras y operadores como factores de riesgo político. El escenario se produce cuando el Gobierno mantiene resultados favorables en el frente comercial, pero necesita consolidar reservas, bajar definitivamente el riesgo país y recuperar acceso normal al financiamiento internacional.

La marcha de la economía argentina continúa siendo el principal dato que observan los inversores, pero la política comenzó a ocupar cada vez más espacio en las evaluaciones sobre el futuro del programa de Javier Milei.

En reuniones de operadores, bancos y analistas aparecen particularmente dos decisiones del Presidente que son cuestionadas por sus potenciales consecuencias: la escalada diplomática con Brasil y la profundización del enfrentamiento con la vicepresidenta Victoria Villarruel. La preocupación no pasa solamente por los conflictos en sí mismos sino por la percepción de una creciente dificultad del Gobierno para evitar frentes políticos que pueden terminar condicionando su propia estrategia económica.

Brasil: un conflicto político con un socio económico clave

La tensión con Luiz Inácio Lula da Silva dejó de ser solamente un intercambio verbal. Brasil decidió rebajar su relación diplomática con la Argentina al nivel de encargado de negocios y no enviar nuevamente a su embajador Julio Bitelli a Buenos Aires, después de las reiteradas descalificaciones de Milei contra el mandatario brasileño.

La decisión fue confirmada por el gobierno brasileño y significó un deterioro inédito en años recientes entre las dos principales economías del Mercosur. Argentina, por su parte, resolvió no responder con una medida diplomática equivalente.

Para los mercados, el punto sensible es económico.

Brasil es actualmente el principal socio comercial de la Argentina. Según los últimos datos oficiales del INDEC, durante el primer semestre de 2026 Argentina exportó al mercado brasileño bienes por USD 6.254 millones e importó productos por USD 7.650 millones, con un intercambio bilateral cercano a los USD 14.000 millones.

Sólo durante junio las exportaciones argentinas hacia Brasil alcanzaron USD 1.176 millones y las importaciones USD 1.417 millones.

El vecino país es además particularmente relevante para sectores industriales argentinos, especialmente la industria automotriz, cuyas cadenas productivas están fuertemente integradas.

Por eso, en ámbitos financieros preocupa que una disputa esencialmente política pueda trasladarse progresivamente a una relación comercial estratégica.

La inquietud aumentó después de que Milei participara activamente de la campaña brasileña respaldando a Flávio Bolsonaro, rival de Lula en las elecciones presidenciales de octubre.

Villarruel: una disputa que ya tiene consecuencias institucionales

El segundo foco de preocupación es interno.

La ruptura entre Milei y Victoria Villarruel dejó hace tiempo de ser una diferencia personal y pasó a tener consecuencias concretas sobre el funcionamiento político del Gobierno, especialmente en el Senado.

Desde la propia administración libertaria admiten que las diferencias son irreconciliables. Villarruel, por su parte, llegó a afirmar públicamente que sectores oficialistas buscan su renuncia, mientras desde la Casa Rosada negaron formalmente que exista una decisión para apartarla antes de finalizar su mandato.

El conflicto volvió a quedar expuesto durante el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, cuando Villarruel habilitó inicialmente el pedido para que la peronista Anabel Fernández Sagasti pudiera votar de manera remota, una decisión que provocó fuertes cuestionamientos dentro de La Libertad Avanza.

Para los inversores, el problema excede los nombres propios. La vicepresidenta preside constitucionalmente el Senado, una cámara en la que el Gobierno necesita construir mayorías mediante acuerdos con radicales, provinciales y aliados.

Convertir esa relación en una confrontación permanente agrega incertidumbre justamente en un ámbito decisivo para las reformas que el Ejecutivo pretende impulsar.

Del riesgo político al riesgo financiero

Estas tensiones aparecen mientras los activos argentinos muestran nuevamente cierta volatilidad.

El jueves 6 de agosto el riesgo país volvió hasta los 446 puntos básicos, después de haber llegado semanas atrás a la zona de los 410 puntos tras la mejora de la calificación soberana de Moody’s.

Al mismo tiempo, el dólar mayorista llegó a tocar $1.499,50, máximo nominal, mientras las acciones argentinas tuvieron una jornada mayoritariamente negativa en Wall Street.

El movimiento no puede atribuirse únicamente a factores domésticos: Wall Street también atravesó una rueda adversa. Pero la combinación de dólar, bonos y riesgo país volvió a poner el foco sobre la percepción de riesgo argentino.

El Gobierno continúa utilizando distintos instrumentos para contener movimientos bruscos del tipo de cambio. En las últimas semanas hubo operaciones del Tesoro en el mercado y utilización de futuros y títulos dollar linked, mientras las licitaciones de deuda en pesos también buscaron absorber liquidez.

Ese esquema tiene una contrapartida: cuanto más se retiran pesos del mercado para contener la presión cambiaria, mayores pueden ser las tensiones sobre las tasas de interés y el crédito.

La economía también muestra fortalezas

El panorama, sin embargo, está lejos de ser exclusivamente negativo.

Argentina acumuló durante los primeros seis meses de 2026 un superávit comercial de USD 13.923 millones, producto de exportaciones por USD 49.454 millones e importaciones por USD 35.531 millones.

Las ventas externas crecieron 24,4% interanual y sólo durante junio el superávit alcanzó los USD 2.194 millones.

La expectativa de los analistas es que el incremento de las exportaciones energéticas, mineras y agroindustriales pueda generar durante 2027 una oferta de divisas considerablemente mayor que la disponible durante los primeros años de la administración Milei.

Ese escenario reduce, al menos desde el punto de vista estructural, el riesgo de una crisis cambiaria originada exclusivamente en la falta de dólares.

Pero Wall Street plantea otra pregunta: si esa mejora económica será suficiente para compensar un eventual aumento de la incertidumbre política.

El desafío de volver a ser un país normalmente financiable

Ese es probablemente el punto que más preocupa al mercado.

Argentina consiguió bajar considerablemente el riesgo país respecto de los niveles registrados al comienzo de la administración libertaria y las principales calificadoras mejoraron progresivamente la evaluación de la deuda soberana. Sin embargo, el país todavía no logró normalizar completamente su acceso al mercado internacional de crédito en condiciones comparables con otros emergentes.

Para conseguirlo no alcanza solamente con superávit fiscal, acumulación de reservas o crecimiento de las exportaciones.

Los inversores también evalúan gobernabilidad, estabilidad institucional, relaciones internacionales, capacidad de construir acuerdos y previsibilidad política.

Por eso, discusiones que inicialmente podrían parecer alejadas de las variables económicas —como el enfrentamiento con Lula o la ofensiva política contra Villarruel— comienzan a incorporarse en los informes y conversaciones financieras.

El Gobierno mantiene activos importantes a su favor: superávit comercial, una mayor generación estructural de dólares, mejores calificaciones crediticias y una inflación considerablemente menor que la recibida al comenzar la gestión.

Pero la pregunta que empieza a aparecer en las mesas de inversión es diferente: cuánto de ese capital económico puede perderse si aumenta innecesariamente el riesgo político.

De cara a 2027, el mercado ya no mira únicamente si Milei puede sostener su programa económico. También empieza a preguntarse si puede construir el nivel de estabilidad política e institucional necesario para que ese programa resulte sostenible más allá de una elección.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba