RIMICABA: exenciones y créditos para impulsar inversiones PyME

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires ultima la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones de la Ciudad (RIMICABA), un esquema orientado a captar proyectos productivos de menor escala mediante exenciones impositivas, créditos preferenciales y beneficios sobre Ingresos Brutos.
La iniciativa, sancionada mediante la Ley 6.950, funciona como complemento porteño del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones establecido a nivel nacional. A diferencia de los programas destinados a grandes proyectos, el esquema de la Ciudad apunta principalmente a PyMEs y microempresas vinculadas con servicios, comercio, tecnología, gastronomía, construcción, cultura y salud.
Inversiones desde US$100.000
Uno de los puntos centrales es la reducción del monto necesario para acceder a los incentivos.
Las microempresas locales podrán incorporarse con inversiones productivas superiores a US$100.000 y de hasta US$149.999,99. Para empresas medianas, el régimen se articula con el RIMI nacional y alcanza proyectos de mayor volumen según la categoría correspondiente.
La Ciudad incorporó además un tratamiento específico para proyectos de eficiencia energética, generación de energía renovable y almacenamiento, que podrán ingresar con inversiones desde US$50.000.
Exenciones en Sellos, ABL e Inmobiliario
El paquete fiscal contempla la exención del Impuesto de Sellos para contratos directamente vinculados con las inversiones productivas comprendidas en el régimen.
También establece beneficios sobre el Impuesto Inmobiliario y el ABL para determinados inmuebles construidos o afectados directamente a la actividad productiva desarrollada como consecuencia de la inversión.
Otro de los principales incentivos será la posibilidad de computar hasta el 25% de la inversión efectivamente realizada como pago a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Brutos generado por la actividad productiva en la Ciudad.
Créditos del Banco Ciudad
El régimen incorpora además financiamiento mediante líneas preferenciales del Banco Ciudad, con el objetivo de facilitar el acceso al crédito de las empresas que desarrollen proyectos de inversión.
El esquema combina así beneficios tributarios con herramientas financieras para reducir parte del costo inicial de ampliaciones, nuevas instalaciones, incorporación de tecnología, modernización de establecimientos y otros proyectos productivos.
Un cupo fiscal de $150.000 millones
La Ciudad fijó un cupo fiscal anual máximo de $150.000 millones para el conjunto del RIMICABA.
Al mismo tiempo, cada beneficiario tendrá un límite máximo equivalente al 10% de ese cupo, mecanismo destinado a evitar que una pequeña cantidad de grandes proyectos concentre la totalidad de los beneficios disponibles.
Las ventajas otorgadas tendrán una duración de dos años desde la aprobación de la adhesión de cada empresa. Como contrapartida, los beneficiarios deberán mantener la actividad productiva efectiva en la Ciudad durante un mínimo de cuatro años.
Habrá controles sobre las inversiones
La normativa creó un Registro Local Complementario del RIMICABA, encargado de evaluar, aprobar, sistematizar y realizar el seguimiento de los proyectos incorporados.
El objetivo es controlar que las inversiones comprometidas efectivamente se realicen y que las empresas mantengan las condiciones que les permitieron acceder a las exenciones y beneficios fiscales.
El régimen excluye, entre otras actividades, las financieras, bursátiles, cambiarias, de seguros, capitalización, administración de fondos de terceros y servicios relacionados con la intermediación financiera.
Tampoco podrán computarse como inversiones productivas los activos financieros, las inversiones de cartera o determinados bienes de cambio. Además, una misma inversión no podrá acumular simultáneamente beneficios provenientes de distintos regímenes promocionales porteños.
Un incentivo frente a la debilidad de la actividad
La puesta en marcha del régimen se produce en un contexto de dificultades para algunos sectores de la economía porteña.
Durante el primer trimestre de 2026, la actividad económica de la Ciudad registró un crecimiento del 0,7%, aunque con importantes diferencias entre sectores. Mientras la intermediación financiera aumentó 11,3%, la industria manufacturera cayó 2,4% y el comercio retrocedió también 2,4%.
El Gobierno porteño apuesta a que los incentivos fiscales y el financiamiento permitan estimular nuevas inversiones, sostener empresas existentes y generar empleo formal.
El RIMICABA establece además que los beneficios otorgados por la Ciudad mantendrán su vigencia independientemente de futuras modificaciones que pueda sufrir el régimen nacional, una cláusula con la que la administración de Jorge Macri busca ofrecer mayor previsibilidad a quienes decidan invertir.
Con la reglamentación operativa en preparación, el nuevo esquema coloca a las PyMEs en el centro de la estrategia porteña de promoción de inversiones, con incentivos de menor escala que el RIGI pero dirigidos a una franja empresarial mucho más amplia.



