PASO 2027: a Milei le faltan 16 diputados y tres senadores

El Gobierno de Javier Milei aceleró las negociaciones en el Congreso para suspender las PASO nacionales de 2027, una decisión que se convirtió en una de las principales batallas políticas previas a la elección presidencial. Frente a esa ofensiva, el peronismo inició su propia estrategia para impedir que el oficialismo consiga los votos y busca atraer a gobernadores y fuerzas provinciales que serán decisivos en ambas cámaras.
La pelea tiene números concretos. Si La Libertad Avanza consigue sumar al PRO y a la UCR, alcanzaría 34 senadores, tres menos de los 37 necesarios para asegurar el quórum. En Diputados, los tres espacios reunirían 113 legisladores, todavía 16 por debajo de los 129 necesarios para abrir una sesión.
Tres senadores pueden definir la suerte de las PASO
En la Cámara alta, La Libertad Avanza cuenta con 21 integrantes. Si logra sumar los diez senadores radicales y los tres del PRO, el bloque favorable a la suspensión llegaría a 34 votos.
Los tres votos restantes podrían salir de un grupo de senadores vinculados con gobernadores y fuerzas provinciales. Entre ellos aparecen representantes de Corrientes, Córdoba, Misiones, Tucumán, Santa Cruz, Salta, Neuquén y Catamarca.
Por eso, buena parte de la negociación se trasladará desde el Congreso hacia las provincias. El Gobierno intentará convencer a los mandatarios de que reducir el calendario electoral puede beneficiar sus propios planes locales, mientras el peronismo buscará que esos mismos gobernadores se comprometan a sostener las primarias.
En Diputados faltan 16
El escenario es todavía más complejo en la Cámara baja. La Libertad Avanza tiene 95 diputados; el PRO suma 12 y la UCR seis. Juntos alcanzarían 113, por lo que necesitarían incorporar al menos otros 16 legisladores para garantizar el quórum.
Entre los potenciales aliados aparecen diputados de fuerzas provinciales y bloques dialoguistas. También adquieren especial importancia los legisladores vinculados a gobernadores de distintas provincias, que podrían inclinar la balanza según el resultado de las negociaciones con la Casa Rosada.
El bloque de Provincias Unidas será otro de los espacios observados. Allí conviven dirigentes relacionados con distintos gobernadores y legisladores con diferentes niveles de cercanía con el oficialismo nacional.
El peronismo también salió a buscar votos
Ante el avance del Gobierno, el peronismo reunió a buena parte de su conducción política con el objetivo de organizar una estrategia para sostener las PASO y construir un frente legislativo capaz de impedir su suspensión.
La estrategia consiste especialmente en contactar a mandatarios provinciales y fuerzas locales cuyos legisladores podrían resultar decisivos tanto en Diputados como en el Senado.
El mensaje político acordado apunta a elevar el costo de acompañar al Gobierno: el PJ pretende presentar cualquier apoyo a la suspensión de las primarias como un respaldo directo al proyecto de reelección de Milei.
El PRO y la UCR, en el centro de la disputa
La posición de los antiguos socios de Juntos por el Cambio será determinante. Tanto sectores del PRO como del radicalismo han planteado objeciones a la eliminación definitiva de las primarias.
Sin embargo, el Gobierno apuesta a que la negociación política termine modificando esas posiciones. La discusión sobre las PASO forma parte de las conversaciones entre representantes del PRO y La Libertad Avanza, mientras la Casa Rosada también mantiene negociaciones directas con gobernadores.
Suspender en lugar de eliminar
El proyecto original del Ejecutivo apuntaba a eliminar las PASO, pero las dificultades para reunir una mayoría hicieron ganar terreno a una solución menos definitiva: suspenderlas solamente para las elecciones de 2027.
La discusión excede ampliamente el diseño del sistema electoral. Para el oficialismo, suspender las PASO podría facilitar la estrategia de Milei para buscar la reelección y reducir las instancias de competencia interna. Para el peronismo, conservarlas puede convertirse en una herramienta para ordenar candidaturas y evitar que las diferencias internas terminen fragmentando su oferta electoral.
Con tres senadores y 16 diputados todavía en disputa, gobernadores y bloques provinciales quedaron convertidos en los árbitros de una de las primeras grandes batallas camino a 2027.



