Villarruel cruzó a Santilli y profundizó la fractura oficialista

La vicepresidenta acusó al jefe de Gabinete de intentar dañar la institucionalidad y conspirar contra la estabilidad del Gobierno. El enfrentamiento incorpora a uno de los funcionarios más poderosos de la Casa Rosada a la disputa que Villarruel mantiene con Javier Milei y su círculo político.
La vicepresidenta Victoria Villarruel respondió con dureza a Diego Santilli y lo acusó de promover una ofensiva que puede afectar el funcionamiento institucional del Gobierno.
“Pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra la estabilidad del Gobierno”, afirmó Villarruel al rechazar los cuestionamientos formulados por el jefe de Gabinete sobre su conducta política y su relación con la administración de Javier Milei.
La titular del Senado volvió a defender su legitimidad electoral y las facultades que le corresponden como vicepresidenta. Desde su entorno sostienen que no puede exigírsele una obediencia partidaria absoluta cuando debe conducir una Cámara integrada por representantes de distintos espacios políticos.
Santilli se incorporó a la pelea
El cruce adquiere una dimensión especial porque Santilli asumió la Jefatura de Gabinete a fines de junio con la misión de reducir los conflictos internos, restablecer el diálogo con los gobernadores y construir mayorías para aprobar las reformas pendientes.
El nuevo esquema del Poder Ejecutivo le otorgó funciones ampliadas y dejó bajo su responsabilidad las relaciones con las provincias y el Congreso. Además, incorporó a su órbita organismos estratégicos como el Enacom, Arsat y el Correo Argentino, que anteriormente respondían a funcionarios vinculados con Santiago Caputo. (lanacion.com.ar)
Santilli manifestó públicamente que forma parte del proyecto político de Milei y que trabajará para conseguir la reelección presidencial en 2027. Por eso, su enfrentamiento directo con Villarruel muestra que la disputa dejó de estar limitada al círculo más duro de La Libertad Avanza y comenzó a involucrar al principal coordinador político del Gobierno. (lanacion.com.ar)
La disputa por el control del Senado
El conflicto se profundizó durante el tratamiento del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, especialmente por el capítulo destinado a modificar los límites para la compra de tierras rurales por parte de extranjeros.
Villarruel intentó postergar una sesión y mantuvo un fuerte intercambio privado con Patricia Bullrich, presidenta del bloque oficialista. Los mensajes se filtraron y expusieron diferencias sobre el manejo parlamentario, la Ley de Tierras y la estrategia utilizada para conseguir los votos.
Bullrich llegó a reclamarle que renunciara si no estaba dispuesta a defender las iniciativas del Gobierno. Villarruel respondió que también había sido elegida por el voto popular y cuestionó que el oficialismo pretendiera flexibilizar la protección del territorio nacional. (lanacion.com.ar)
El enfrentamiento derivó en la postergación del debate, debido a que La Libertad Avanza no contaba con los respaldos necesarios para aprobar las modificaciones a la legislación vigente.
Días después, Villarruel y Bullrich mantuvieron una reunión privada de aproximadamente veinte minutos y acordaron una tregua para evitar que sus diferencias paralizaran el funcionamiento de la Cámara alta. El nuevo choque con Santilli demuestra que aquella distensión fue solamente parcial. (lanacion.com.ar)
Una ruptura que ya parece irreversible
La relación entre Milei y Villarruel se encuentra quebrada desde hace tiempo. La vicepresidenta fue apartada de las decisiones del Poder Ejecutivo, dejó de participar regularmente de las reuniones de Gabinete y mantuvo enfrentamientos públicos con Karina Milei, Martín Menem, Luis Petri, Lilia Lemoine y otros referentes libertarios.
La tensión alcanzó uno de sus puntos máximos cuando dirigentes oficialistas la acusaron de actuar en favor de la oposición y de apostar por el fracaso del Gobierno. Villarruel rechazó esas imputaciones y aseguró que permanecerá en su cargo hasta el final del mandato para el que fue elegida. (El País)
También comenzó a diferenciarse de la Casa Rosada en cuestiones como la política hacia las Fuerzas Armadas, la soberanía sobre las Islas Malvinas, la situación salarial de los trabajadores públicos, la venta de tierras y el manejo de los recursos naturales.
Sin abandonar formalmente la vicepresidencia ni anunciar una candidatura, construyó una agenda propia basada en el nacionalismo, la defensa territorial y una crítica cada vez más abierta al funcionamiento del Gobierno.
Un problema para la agenda legislativa
El nuevo enfrentamiento se produce mientras Santilli intenta reunir apoyos para una serie de iniciativas que la Casa Rosada considera prioritarias, entre ellas la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, los cambios electorales y el proyecto sobre propiedad privada.
Aunque Villarruel no vota en el Senado salvo en caso de empate, posee facultades para conducir las sesiones, organizar el funcionamiento administrativo de la Cámara y relacionarse con los distintos bloques.
La escalada de acusaciones puede dificultar la coordinación parlamentaria y obligar al Gobierno a negociar directamente con senadores radicales, provinciales, macristas y peronistas disidentes, sin contar con una relación política estable con la presidenta del cuerpo.
La respuesta de Villarruel a Santilli confirma que la interna oficialista dejó de ser una disputa silenciosa. La vicepresidenta y la Casa Rosada ya se enfrentan públicamente por el rumbo político, el funcionamiento del Senado y la interpretación del mandato electoral que compartieron en 2023.



