La derrota en Santiago del Estero desata una guerra interna en La Libertad Avanza

El pobre desempeño libertario en las elecciones municipales abrió una fuerte discusión dentro del oficialismo nacional. La Libertad Avanza consiguió apenas tres concejales de los 194 cargos que estaban en juego y los cuestionamientos apuntaron contra la conducción provincial, el armado impulsado por el sector de Karina Milei y los Menem y la participación de Iñaki Gutiérrez en el cierre de campaña.
La Libertad Avanza quedó envuelta en una nueva interna después del resultado obtenido en las elecciones municipales de Santiago del Estero, realizadas el domingo 2 de agosto en 25 municipios y en la comisión municipal de Donadeu.
El espacio del presidente Javier Milei tuvo un desempeño muy por debajo de sus expectativas y logró solamente tres concejales sobre los 194 puestos que se renovaban en toda la provincia. En ciudades importantes como La Banda y Termas de Río Hondo, el sello libertario no consiguió superar el 5% de los votos, según la reconstrucción realizada después de los comicios.
El resultado generó inmediatamente pases de factura entre distintos sectores de la fuerza y volvió a exponer las dificultades que atraviesa el armado territorial del oficialismo en algunas provincias.
Los cuestionamientos apuntan al armado provincial
Uno de los dirigentes que quedó en el centro de las críticas fue Tomás Figueroa, presidente de La Libertad Avanza en Santiago del Estero y referente vinculado políticamente al sector que conducen Martín y Eduardo “Lule” Menem.
Figueroa había encabezado la organización partidaria y la definición de las candidaturas para los comicios municipales.
La estrategia electoral había sido explícita: el partido resolvió competir con su propio sello y evitar acuerdos con otras fuerzas provinciales. Antes de los comicios, Figueroa había defendido esa decisión con el argumento de preservar la identidad libertaria y evitar alianzas que posteriormente pudieran condicionar al oficialismo.
Sin embargo, después de la derrota comenzaron a surgir fuertes cuestionamientos desde sectores internos que responsabilizan a la conducción local por la selección de candidatos y por no haber construido una estructura competitiva frente al aparato político del oficialismo santiagueño.
Iñaki Gutiérrez quedó en medio de los reproches
La tensión también alcanzó a Iñaki Gutiérrez, uno de los principales referentes de la comunicación digital libertaria y figura cercana al entorno de Karina Milei.
Gutiérrez participó del cierre de campaña junto con dirigentes provinciales y Alejandro Parnás, uno de los candidatos libertarios en la capital santiagueña.
Luego de conocerse los resultados, dirigentes locales cuestionaron la estrategia electoral y reclamaron explicaciones por el armado de las listas.
Según trascendió, la discusión derivó incluso en intercambios de insultos entre Gutiérrez y referentes libertarios de la provincia que cuestionaban las candidaturas seleccionadas. La versión difundida sostiene que el influencer respondió que las definiciones electorales habían contado con el aval del propio Javier Milei.
Una interna que ya venía creciendo
El conflicto no comenzó con las elecciones.
Durante julio ya se habían registrado fuertes enfrentamientos entre distintos sectores libertarios de Santiago del Estero por el control partidario y de organismos nacionales como PAMI y ANSES.
La disputa enfrentó a grupos vinculados con Las Fuerzas del Cielo, espacio identificado con Santiago Caputo, y dirigentes alineados con la conducción de los Menem. Incluso se produjeron incidentes dentro de la sede partidaria provincial.
El resultado electoral volvió ahora a colocar esa pelea en primer plano.
Un territorio difícil para la oposición
Santiago del Estero constituye desde hace años uno de los distritos más difíciles para las fuerzas opositoras.
El espacio político conducido por Gerardo Zamora mantiene una fuerte hegemonía provincial y una extensa estructura territorial, especialmente en los municipios del interior.
Las elecciones del 2 de agosto renovaron intendentes y concejales en las principales ciudades santiagueñas, entre ellas Capital, La Banda, Añatuya, Termas de Río Hondo y Frías..
La Libertad Avanza había presentado candidatos propios en varios de esos distritos, entre ellos Beatriz Yunes en la capital, Miguel Torres en La Banda y Dante Donadel en Termas de Río Hondo.
Los resultados, sin embargo, dejaron al partido con una representación muy reducida y abrieron una discusión sobre la efectividad del modelo de construcción política impulsado desde la conducción nacional.
El desafío de construir estructura para 2027
La derrota adquiere una dimensión mayor porque el oficialismo nacional ya comenzó a preparar su estructura electoral para 2027.
Karina Milei y los Menem vienen impulsando una estrategia destinada a fortalecer el sello propio de La Libertad Avanza en todo el país, incluso en distritos donde existen fuerzas provinciales con capacidad electoral consolidada.
El traspié santiagueño plantea ahora interrogantes sobre esa metodología y sobre la relación entre las decisiones tomadas desde Buenos Aires y los referentes territoriales.
Más allá de tratarse de una elección municipal en una provincia históricamente dominada por el oficialismo local, el resultado dejó una consecuencia política inmediata: profundizó la pelea interna libertaria y abrió una nueva discusión sobre quién debe conducir el armado electoral del Gobierno en las provincias de cara a 2027.



