Opinion

Kicillof cruzó a Milei por el aumento récord de la mora de las familias

El gobierno bonaerense vinculó el crecimiento del endeudamiento y los atrasos en los pagos con la pérdida de ingresos, las tarifas y el costo del crédito. Los últimos datos del Banco Central confirman que la mora bancaria de los hogares llegó al 12,8% en mayo, mientras el Gobierno nacional rechaza intervenir para aliviar las deudas privadas.

El gobierno de Axel Kicillof volvió a confrontar con la administración de Javier Milei por la situación económica de las familias y puso el foco esta vez en un indicador que viene mostrando un fuerte deterioro: la morosidad en créditos personales, tarjetas y otras formas de financiamiento.

Durante la conferencia de prensa de este lunes, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, presentó un informe con datos sobre endeudamiento y sostuvo que el crecimiento de los incumplimientos está relacionado con las condiciones económicas generales y no solamente con decisiones individuales de quienes tomaron créditos.

La discusión se produjo después de que Milei rechazara la posibilidad de una intervención estatal para resolver el problema del sobreendeudamiento y afirmara que quienes tomaron préstamos lo hicieron voluntariamente.

Kicillof había respondido durante la movilización por San Cayetano señalando que muchas familias recurren al crédito porque sus ingresos no alcanzan para cubrir necesidades básicas.

La mora bancaria de las familias llegó al 12,8%

Más allá de la discusión política, los últimos datos oficiales del Banco Central muestran un deterioro significativo de la capacidad de pago de los hogares.

En mayo de 2026, el 12,8% de las financiaciones bancarias otorgadas a familias se encontraba en situación irregular, el nivel más alto de la serie reciente.

Para dimensionar el crecimiento, en octubre de 2024 ese indicador se encontraba alrededor del 2,5%.

La irregularidad del conjunto de los créditos al sector privado alcanzó el 7,7% en mayo, mientras que entre las empresas la mora fue considerablemente menor: 3,5%.

El Banco Central señaló, de todos modos, que durante los últimos meses comenzó a moderarse la velocidad con la que aumenta la mora de las familias.

Los créditos de consumo concentran el problema

El deterioro no afecta por igual a todas las modalidades de financiamiento.

Los mayores niveles de incumplimiento aparecen en los préstamos vinculados directamente con el consumo cotidiano.

Los préstamos personales registraron recientemente niveles de irregularidad cercanos al 15%, mientras que en las tarjetas de crédito la mora superó el 12%.

Los préstamos hipotecarios presentan una situación muy diferente, con porcentajes de incumplimiento considerablemente más bajos.

Esto indica que las principales dificultades se encuentran entre quienes utilizan créditos de corto plazo, préstamos personales o tarjetas para financiar gastos.

El problema es mayor fuera de los bancos

La situación se agrava cuando se analiza el financiamiento otorgado por fintech, billeteras virtuales, emisoras de tarjetas, financieras y otros prestamistas no bancarios.

El último informe del Banco Central sobre Proveedores No Financieros de Crédito mostró que la irregularidad de esas carteras llegó al 26,9% en febrero de 2026, casi diez puntos porcentuales más que seis meses antes.

En los préstamos personales otorgados por estas entidades, la mora alcanzó el 34,1%.

El sistema no bancario financiaba a aproximadamente 12,1 millones de personas y el endeudamiento promedio por cliente rondaba $1,1 millones.

Además, más de siete millones de personas tenían financiamiento a través de empresas fintech.

Casi seis millones de personas con atrasos

El informe presentado por la Provincia sostiene que a mayo había 20,9 millones de personas con algún tipo de deuda bancaria o a través de billeteras virtuales.

De ese universo, alrededor de 5,8 millones registraban atrasos superiores a los 90 días.

Según los datos expuestos por Bianco, 2,9 millones tenían problemas exclusivamente con billeteras o prestamistas digitales, 1,6 millones solamente con entidades bancarias y alrededor de 1,3 millones mantenían deudas problemáticas en ambos sistemas.

La administración bonaerense sostiene que la cantidad de personas en mora aumentó más de 130% desde comienzos de 2024.

Ingresos, tasas y gastos fijos

El origen del fenómeno es también motivo de discusión.

Desde el gobierno bonaerense atribuyen el incremento de la mora a la pérdida del poder adquisitivo, el aumento de las tarifas de servicios públicos, el debilitamiento del mercado de trabajo y las altas tasas de interés que enfrentaron quienes recurrieron al crédito.

Otros análisis económicos encuentran una combinación similar de factores.

Durante 2024 y buena parte de 2025 hubo una importante expansión del crédito. Posteriormente subieron las tasas y comenzó a frenarse el ingreso disponible de los hogares, generando mayores dificultades para afrontar las cuotas.

En lo que va de 2026, el ingreso real mostró una reducción y el ingreso disponible —descontando además gastos fijos como los servicios públicos— sufrió una caída todavía mayor.

El Gobierno rechaza intervenir

La Casa Rosada mantiene una interpretación diferente.

Milei rechazó que el Estado deba asumir el costo de las deudas privadas y sostuvo que hacerlo implicaría trasladar a toda la sociedad obligaciones contraídas individualmente.

Funcionarios nacionales también argumentaron que el aumento de la morosidad puede producirse después de períodos de expansión del crédito y señalaron que la capacidad de administrar los ingresos y las obligaciones financieras forma parte de la responsabilidad de cada deudor.

La Provincia prepara respuestas

La administración bonaerense busca convertir el endeudamiento familiar en uno de los ejes económicos de su confrontación con Milei.

Intendentes bonaerenses ya mantuvieron conversaciones con autoridades del Banco Provincia por las dificultades que observan entre vecinos para pagar tarjetas, préstamos y otras obligaciones.

El Banco Provincia, además, comenzó a trabajar sobre herramientas de refinanciación destinadas a familias con dificultades para cumplir con sus compromisos.

El debate político continuará, pero los números oficiales muestran un dato concreto: la mora de las familias creció de manera acelerada y alcanzó niveles inéditos en el sistema bancario, mientras la situación es todavía más delicada entre quienes recurren al crédito no bancario.

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