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Una cafetería en el cementerio de Recoleta

El Gobierno porteño abrió una licitación para concesionar una bóveda en desuso dentro del Cementerio de la Recoleta. El proyecto prevé un local gastronómico, una tienda de recuerdos y recorridos turísticos nocturnos.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha una licitación pública para explotar comercialmente un espacio ubicado dentro del histórico Cementerio de la Recoleta, uno de los principales atractivos turísticos y patrimoniales de la Capital Federal.

La convocatoria contempla la transformación de una bóveda actualmente en desuso en un espacio destinado principalmente a la comercialización de alimentos y bebidas. La propuesta se complementará con una tienda de souvenirs y la posibilidad de realizar visitas al cementerio durante la noche.

Una bóveda de 24 metros cuadrados

El espacio incluido en la licitación tiene una superficie de 24,54 metros cuadrados y se encuentra en la sección 17, tablón 201, sepulturas 1 a 12 del Cementerio de la Recoleta.

Está ubicado cerca del ingreso de la calle Junín y de sepulcros de importantes figuras de la historia argentina, entre ellas los expresidentes Domingo Faustino Sarmiento, Bartolomé Mitre y Ramón Castillo.

Un canon de $1,6 millones

El Gobierno porteño estableció un canon mensual base de $1,6 millones para la concesión.

Además, quienes se presenten deberán ofrecer un porcentaje de participación sobre los ingresos obtenidos mediante el servicio de turismo nocturno. Ese porcentaje no podrá ser inferior al 20%.

De acuerdo con las condiciones difundidas, el espacio podrá utilizarse para la venta de alimentos y bebidas, aunque quedan excluidos formatos comerciales como ferias, mercados, supermercados y autoservicios.

Un lugar de fuerte valor patrimonial

El Cementerio de la Recoleta fue inaugurado en 1822 y es el primer cementerio público de la Ciudad de Buenos Aires. Su trazado original fue realizado por el ingeniero francés Próspero Catelin.

El predio posee más de 4.500 bóvedas de diferentes estilos arquitectónicos y más de 90 fueron declaradas Monumento Histórico Nacional, lo que convierte al lugar en uno de los conjuntos funerarios y patrimoniales más importantes del país.

La iniciativa porteña incorpora así una nueva actividad comercial y turística dentro de un espacio que, además de funcionar como cementerio, recibe diariamente visitantes atraídos por su historia, arquitectura y por las personalidades cuyos restos descansan allí.

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