Senado

Tras el traspié por Propiedad Privada, el Gobierno amplía la agenda del Senado

El Gobierno comenzó a flexibilizar el temario que pretende llevar al Senado en septiembre y habilitó proyectos impulsados por bloques aliados, en un intento por recomponer acuerdos después de las dificultades que atravesó La Libertad Avanza con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La estrategia parlamentaria del oficialismo apunta ahora a negociar un paquete más amplio con la UCR, el PRO y las bancadas provinciales. Esos sectores hicieron saber que no están dispuestos a acompañar una sesión limitada a los proyectos definidos exclusivamente por el Ejecutivo y reclaman incorporar iniciativas propias.

Dentro de esa negociación aparecen el denominado Super RIGI, la Ley Hojarasca, los pliegos judiciales pendientes, la reforma del régimen de Zonas Frías y la reforma electoral. La intención original era realizar una sesión el 27 de agosto, pero comenzó a tomar fuerza la posibilidad de trasladarla a los primeros días de septiembre para llegar con más proyectos consensuados.

Una de las primeras señales hacia los aliados fue la decisión de avanzar con dos iniciativas que buscan regular el mercado voluntario de créditos de carbono, impulsadas por las senadoras Flavia Royón, de Primero los Salteños, y Sonia Rojas Decut, del Movimiento por Misiones.

El proyecto presentado por Royón propone establecer un marco jurídico nacional para el desarrollo, registro y comercialización de créditos de carbono. La iniciativa contempla un Registro Nacional de Reducción de Emisiones, mecanismos obligatorios de monitoreo y verificación, incentivos fiscales y estabilidad tributaria para determinados emprendimientos. El expediente oficial 808/26 ingresó al Senado en mayo y fue girado a las comisiones de Legislación General, Ambiente y Desarrollo Sustentable y Presupuesto y Hacienda.

La discusión adquiere así un contenido político que excede al mercado de carbono. Después de las dificultades para mantener cohesionados a sus socios parlamentarios, el oficialismo necesita construir un temario que también ofrezca resultados legislativos a gobernadores y fuerzas provinciales.

La Ley de Zonas Frías constituye otro de los puntos sensibles. El Gobierno intenta destrabar el proyecto después de las resistencias surgidas entre senadores de provincias que podrían verse afectadas por los cambios en el sistema de subsidios. También permanece pendiente la reforma electoral, considerada una de las prioridades de la Casa Rosada.

El cambio de estrategia muestra los límites que encontró La Libertad Avanza para imponer unilateralmente su agenda en el Senado. Para alcanzar las mayorías necesarias, el Gobierno vuelve ahora a una lógica de negociación: ampliar el menú, incorporar proyectos de sus aliados y construir una sesión de septiembre con iniciativas que puedan reunir consensos más amplios.

 

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