Senado

Bullrich corrige a Sturzenegger para conseguir los votos en el Senado

Patricia Bullrich anunció que el oficialismo modificará el proyecto de reforma de la Ley General de Sociedades impulsado por Federico Sturzenegger, ante las objeciones planteadas por bloques aliados que hasta ahora se resisten a acompañar el dictamen.

La jefa de La Libertad Avanza en el Senado adelantó el cambio durante una reunión de la Comisión de Legislación General. El punto central de la revisión estará en las denominadas “sociedades automatizadas”, una de las principales novedades que introduce la iniciativa elaborada por el Ministerio de Desregulación.

La propuesta original permite que determinadas sociedades puedan desarrollar parte de su administración mediante programas informáticos, inteligencia artificial o sistemas automatizados. Además, incorpora al derecho argentino las denominadas Organizaciones Autónomas Descentralizadas, conocidas como DAO, estructuras que pueden funcionar mediante contratos inteligentes y tecnología blockchain.

Las modificaciones que ahora impulsa Bullrich apuntan a dejar claramente establecido que detrás de esas estructuras deberá existir una persona física identificable sobre la cual pueda recaer la responsabilidad jurídica.

“Estamos pensando, desde el oficialismo y algunos bloques más, hacer mucho más pétrea la responsabilidad de las sociedades automatizadas con responsables físicos”, explicó Bullrich. La senadora sostuvo que el objetivo es otorgar mayor seguridad jurídica y establecer un control “concreto, físico, humano” que impida que las responsabilidades puedan diluirse detrás de un algoritmo o sistema tecnológico.

Empresas manejadas por inteligencia artificial

Sturzenegger había explicado ante el Senado que las sociedades automatizadas no constituyen empresas completamente ajenas a las reglas actuales, sino un subtipo dentro de las sociedades anónimas.

La diferencia radica en que determinadas funciones operativas que tradicionalmente realizan administradores o empleados podrían ser ejecutadas por software, algoritmos, robots o sistemas de inteligencia artificial.

El proyecto también contempla las DAO, organizaciones cuyo funcionamiento puede estar determinado por protocolos informáticos y contratos inteligentes registrados en blockchain.

Desde el Gobierno sostienen que estas figuras ya existen en la economía digital y que incorporarlas a la legislación permitiría establecer controles que actualmente no poseen. El titular de la Inspección General de Justicia, Alejandro Ramírez, defendió el proyecto y aseguró que las DAO contempladas por la reforma deberán identificar a sus beneficiarios finales y socios.

Sin embargo, la regulación despertó interrogantes en el Senado sobre quién respondería frente a daños, incumplimientos contractuales, decisiones automatizadas o eventuales delitos cuando parte de la administración de una empresa sea realizada por un sistema informático.

Precisamente sobre ese punto Bullrich decidió intervenir para intentar garantizar una responsabilidad humana claramente determinada.

Otro proyecto de Sturzenegger que encuentra resistencia

La modificación expone nuevamente las dificultades del Gobierno para convertir en leyes algunos de los proyectos diseñados por Sturzenegger.

La experiencia reciente con la denominada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada dejó una señal de alarma dentro del oficialismo. Para conseguir los votos necesarios en el Senado, Bullrich tuvo que aceptar la eliminación de capítulos importantes del proyecto original, entre ellos las modificaciones al régimen de tierras rurales y al manejo del fuego.

Ese episodio llevó al Gobierno a revisar la estrategia legislativa y reducir la presentación de proyectos extensos que reúnen modificaciones sobre numerosos temas diferentes.

Ahora vuelve a repetirse una dinámica similar: el texto elaborado desde el Poder Ejecutivo llega al Congreso, aparecen objeciones entre los aliados y Bullrich debe negociar modificaciones para reunir una mayoría.

Los aliados ya no acompañan automáticamente

El problema de fondo excede la reforma societaria. El oficialismo enfrenta un Senado donde los bloques dialoguistas comenzaron a elevar sus exigencias y muestran menor disposición a acompañar automáticamente las iniciativas de la Casa Rosada.

Bullrich reconoció esta semana que cambió la “realidad política” dentro de la Cámara alta y que el Gobierno deberá avanzar al ritmo que permitan los acuerdos parlamentarios.

La Libertad Avanza necesita de radicales, representantes provinciales y otros bloques aliados para alcanzar las mayorías necesarias. Esa dependencia transformó a cada proyecto en una negociación particular.

La reforma de la Ley de Sociedades será una nueva prueba. El Gobierno quiere avanzar con un marco jurídico preparado para empresas administradas mediante inteligencia artificial y blockchain, pero para conseguir los votos deberá aceptar una condición que los aliados consideran central: por más automatizada que sea una sociedad, detrás de las decisiones deberá existir una persona que pueda responder por ellas.

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