Chaco: denuncian abandono sanitario tras la muerte de una mujer wichí mientras cuestionan millonario gasto en publicidad

La muerte de Sara Maldonado, una mujer wichí de 64 años que padecía tuberculosis avanzada, volvió a exponer la crítica situación sanitaria de El Impenetrable chaqueño. Organizaciones indígenas y sectores opositores denuncian falta de atención médica, escasez de recursos y cuestionan que la provincia haya destinado más de $35.000 millones a publicidad oficial.
La muerte de Sara Maldonado, una integrante de la comunidad wichí de 64 años, reavivó los reclamos por la situación sanitaria que atraviesan las comunidades originarias del norte de Chaco. La mujer falleció el pasado 10 de junio en el hospital de Juan José Castelli luego de ser trasladada desde Misión Nueva Pompeya con un cuadro avanzado de tuberculosis.
Según denunciaron familiares, referentes indígenas y organizaciones sociales, Maldonado presentaba síntomas graves desde hacía tiempo y no habría contado con atención médica adecuada en su paraje. De acuerdo con los testimonios difundidos por las comunidades locales, la mujer escupía sangre y enfrentó dificultades para acceder a diagnósticos, medicamentos y traslados oportunos.
El caso se conoció mientras continúan las movilizaciones de comunidades Wichí, Qom y Moqoit en distintos puntos de la provincia. Los manifestantes denuncian situaciones de hambre, desnutrición infantil, falta de acceso a la salud, ausencia de profesionales médicos en zonas rurales y problemas de abastecimiento de agua potable.
Las organizaciones que trabajan en El Impenetrable sostienen que la muerte de Maldonado no constituye un hecho aislado, sino la consecuencia de problemas estructurales que afectan desde hace años a las poblaciones indígenas del norte chaqueño. Entre los reclamos más frecuentes aparecen la falta de médicos permanentes, escasez de insumos, dificultades de transporte sanitario y demoras en la atención de pacientes con enfermedades complejas.
La tuberculosis ocupa un lugar central en las denuncias. Especialistas en salud pública advierten que se trata de una enfermedad prevenible y tratable cuando existe acceso temprano al sistema sanitario. Sin embargo, las condiciones de pobreza, malnutrición y aislamiento geográfico favorecen su propagación y dificultan el seguimiento de los tratamientos.
La situación adquirió además una fuerte dimensión política luego de que sectores opositores cuestionaran las prioridades presupuestarias de la administración provincial. Según denuncian legisladores y referentes sociales, el gobierno de Chaco habría destinado más de $35.000 millones a publicidad oficial y campañas de comunicación institucional durante 2025 y el primer semestre de 2026.
Para los críticos de la gestión, la comparación resulta inevitable. Sostienen que mientras comunidades enteras reclaman ambulancias, médicos, medicamentos y centros de atención equipados, el Estado provincial ejecuta partidas millonarias en difusión gubernamental.
“Hay familias que deben recorrer kilómetros para conseguir atención médica básica mientras se destinan miles de millones a publicidad”, señalaron referentes de organizaciones sociales que acompañan los reclamos de las comunidades indígenas.
Desde el gobierno provincial rechazan las acusaciones y aseguran que se están realizando inversiones en infraestructura sanitaria, programas sociales y fortalecimiento de la atención en el interior. También sostienen que los recursos destinados a comunicación oficial tienen como objetivo informar políticas públicas y servicios del Estado.
Sin embargo, la muerte de Sara Maldonado volvió a poner bajo la lupa las condiciones de vida en una de las regiones más postergadas del país. Las comunidades indígenas exigen respuestas urgentes y reclaman que se declare la emergencia sanitaria y alimentaria en varias localidades de El Impenetrable.
Mientras continúan las protestas, el caso se convirtió en un símbolo de una discusión más profunda sobre la desigualdad territorial, el acceso a derechos básicos y las prioridades del gasto público en una provincia donde miles de personas siguen enfrentando graves dificultades para acceder a servicios esenciales de salud.



