Política

Karina y Bullrich chocan por Adorni

La Casa Rosada intenta blindar al jefe de Gabinete ante el pedido de interpelación y moción de censura, pero la estrategia reavivó la pelea interna entre el karinismo y Patricia Bullrich, que no irá a la reunión convocada con los senadores libertarios.

La interna libertaria volvió a escalar en el Senado. En medio de la ofensiva opositora para interpelar a Manuel Adorni por las denuncias e inconsistencias vinculadas a su situación patrimonial, el jefe de Gabinete convocó a los senadores de La Libertad Avanza a una serie de reuniones en Casa Rosada. La movida, sin embargo, terminó exponiendo una nueva tensión entre el entorno de Karina Milei y Patricia Bullrich, jefa del bloque oficialista en la Cámara alta.

Según reconstruyó Infobae, la convocatoria fue decidida durante el fin de semana junto al círculo de confianza de la secretaria general de la Presidencia. Adorni recibirá a los legisladores en tres tandas, con el objetivo formal de explicar su situación política y ordenar la estrategia oficialista antes de la reunión de Labor Parlamentaria, donde se discutirá cómo tratar el pedido de interpelación impulsado por la oposición.

Bullrich confirmó que no asistirá a los encuentros en Casa Rosada. Desde su entorno dejaron trascender que estará abocada a la negociación parlamentaria para mejorar la posición del Gobierno en el Senado. La ausencia, sin embargo, fue leída como otro gesto de diferenciación respecto de Adorni y del ala karinista, en una relación que ya venía golpeada por las críticas públicas de la senadora al jefe de Gabinete.

El punto central de la disputa es reglamentario, pero tiene fuerte impacto político: si el pedido de interpelación puede avanzar con mayoría absoluta o si, por no tener dictamen de comisión, necesita dos tercios para habilitarse en el recinto. Bullrich había aceptado inicialmente una interpretación más favorable al tratamiento del tema, pero la Casa Rosada ahora busca endurecer el umbral para ganar tiempo y evitar que Adorni quede expuesto a una votación adversa.

Detrás de esa discusión aparece una pelea de poder más profunda. El sector de Karina Milei pretende tener mayor injerencia en las negociaciones del Senado, un territorio que hasta ahora estaba bajo la conducción política de Bullrich. Infobae señaló que operadores como Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem comenzaron a moverse con mayor intensidad en la interlocución con bloques opositores y aliados, algo que en el bullrichismo interpretan como una intromisión directa en su área de influencia.

La crisis por Adorni también frenó parte de la agenda legislativa del Gobierno. En el Senado quedaron condicionados los pliegos judiciales, el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada y la reforma electoral que el propio Javier Milei pidió priorizar. TN informó que la Casa Rosada busca blindar al jefe de Gabinete y, al mismo tiempo, sostener los votos para avanzar con iniciativas clave del Ejecutivo.

El trasfondo es delicado para el oficialismo: Adorni enfrenta cuestionamientos por su declaración patrimonial y por denuncias de presunto enriquecimiento ilícito, mientras la oposición empuja una interpelación y una eventual moción de censura. Si el Senado habilita el tratamiento, el jefe de Gabinete podría quedar obligado a presentarse el 2 de julio, fecha en la que también tiene previsto brindar su informe de gestión.

La jugada de la Casa Rosada buscó mostrar control, pero terminó profundizando el ruido interno. Bullrich conserva formalmente la conducción del bloque libertario en el Senado, aunque el karinismo ya no oculta su intención de disputar esa centralidad. En ese clima, la defensa de Adorni dejó de ser solo un problema parlamentario: se transformó en un nuevo capítulo de la pelea por el mando dentro de La Libertad Avanza.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba