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Kicillof desafía a CFK

La interna del peronismo volvió a tensarse tras el discurso de Máximo Kirchner en Parque Lezama. En La Plata ya imaginan una PASO contra un candidato impulsado por Cristina Kirchner y descartan, por ahora, una reunión entre el gobernador bonaerense y el jefe de La Cámpora.

La relación entre Axel Kicillof y el kirchnerismo duro atraviesa uno de sus momentos más críticos. El último discurso de Máximo Kirchner en Parque Lezama, durante un acto en respaldo a Cristina Fernández de Kirchner, profundizó la fractura interna y dejó al descubierto que el gobernador bonaerense ya no aparece como el candidato natural del espacio que conduce la ex presidenta.

En el entorno de Kicillof interpretaron las palabras del líder de La Cámpora como un mensaje directo contra el mandatario provincial. Máximo había cuestionado a quienes hablan de unidad pero no visitan a Cristina en San José 1111, y también planteó que el peronismo no debería tener “candidatos por default”, una frase leída como una impugnación a la proyección presidencial del gobernador.

Según reconstruyó Infobae, en La Plata ya no ven margen para una reunión entre Kicillof y Máximo Kirchner. El gobernador, en cambio, sí estaría dispuesto a conversar con Cristina Fernández de Kirchner, pero bajo una agenda vinculada al futuro del peronismo y no a una discusión centrada en reproches internos. Entre los temas que el kicillofismo considera pendientes aparecen la eventual reelección de intendentes, la estrategia electoral, la posibilidad de desdoblamientos, el rol del PJ y la construcción de una alternativa opositora más amplia.

El punto central de la nueva etapa es la hipótesis de una interna abierta. En el Movimiento Derecho al Futuro, el espacio que responde al gobernador, sostienen que si no hay un candidato de consenso, la salida debería ser una gran PASO. Incluso admiten que Kicillof podría competir contra un postulante avalado por Cristina Kirchner, Sergio Massa, Juan Grabois, Guillermo Moreno u otra figura del peronismo.

La postura también fue expresada por Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, quien defendió públicamente las PASO como mecanismo para definir candidaturas y afirmó que “la gente definirá quién es el mejor” para enfrentar a Javier Milei.

En el cristinismo, en cambio, acusan a Kicillof de desconocer el peso electoral de CFK y de no mostrar solidaridad política con quien fue clave en su crecimiento. Desde La Plata responden que el gobernador no quiere repetir el esquema de Alberto Fernández ni quedar sujeto a una conducción externa si finalmente disputa la Presidencia.

La tensión amenaza con ordenar anticipadamente la carrera hacia 2027. Si las PASO fueran eliminadas o no se lograra un acuerdo interno, cerca de Kicillof imaginan un escenario de fragmentación similar al de 2003, cuando distintas vertientes del peronismo compitieron por separado en la elección general.

Así, la disputa dejó de ser apenas una pulseada por gestos o reuniones pendientes. La interna entre Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner ya se proyecta como una pelea por la conducción futura del peronismo y por el modo en que la oposición intentará reorganizarse frente al gobierno de Javier Milei.

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