Política

El PJ busca ordenar su interna tras mostrar fuerza en el Congreso

La coordinación legislativa que permitió frenar puntos centrales del proyecto de propiedad privada reactivó los llamados a la unidad del peronismo. Senadores e intendentes bonaerenses presionan por un acuerdo, mientras la distancia entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof continúa y el gobernador posterga cualquier negociación.

El reciente resultado legislativo en el Senado volvió a poner sobre la mesa una contradicción que atraviesa al peronismo: mientras sus principales sectores consiguieron coordinarse para enfrentar iniciativas del Gobierno de Javier Milei, la disputa por la conducción política del espacio permanece abierta.

La articulación entre senadores justicialistas, dirigentes provinciales, gobernadores y referentes de otros sectores opositores fue determinante para que el oficialismo debiera retirar o resignar capítulos centrales del proyecto sobre inviolabilidad de la propiedad privada, entre ellos el referido a la extranjerización de tierras.

El resultado fortaleció circunstancialmente al peronismo en el Congreso y reactivó los reclamos internos para trasladar esa coordinación parlamentaria al terreno político.

Senadores reclaman terminar con la interna

Entre quienes vienen planteando con mayor claridad la necesidad de ordenar el espacio aparecen el jefe del bloque Justicialista en el Senado, José Mayans, y Juliana Di Tullio.

También participaron de las negociaciones legislativas Eduardo “Wado” de Pedro, Gerardo Zamora y Juan Manzur, mientras que Cristina Kirchner y Sergio Massa tuvieron intervención política desde fuera del recinto.

El objetivo compartido fue conseguir los votos necesarios para bloquear algunos de los puntos impulsados por el oficialismo.

El episodio volvió a demostrar que, pese a las diferencias internas, los distintos sectores del peronismo todavía pueden articular posiciones en el Congreso frente a determinados proyectos del Gobierno.

La estructura parlamentaria mantiene, de hecho, un grado de unidad superior al que existe actualmente en la conducción política. Germán Martínez continúa al frente del bloque peronista en Diputados y Mayans conduce el espacio en el Senado, donde el sector cercano a Cristina Kirchner conserva una presencia importante.

Una liga de intendentes quiere actuar como puente

En ese escenario apareció también un grupo de 12 intendentes bonaerenses que busca intervenir en el debate por la unidad.

El espacio está integrado por dirigentes que mantienen vínculos con Cristina Kirchner pero no pertenecen orgánicamente a La Cámpora y, al mismo tiempo, procuran evitar una confrontación directa con Kicillof.

Entre ellos se encuentran Federico Otermín, de Lomas de Zamora; Mariel Fernández, de Moreno; Gustavo Menéndez, de Merlo; Federico Achával, de Pilar; Gastón Granados, de Ezeiza; Marisa Fassi, de Cañuelas; Nicolás Mantegazza, de San Vicente; Federico Susbielles, de Bahía Blanca; Juan de Jesús, de La Costa; Juan Pablo García, de Dolores; Hernán Arranz, de Monte Hermoso; y Esteban Sanzio, de Baradero.

Varios participaron de las gestiones realizadas en el Congreso durante el tratamiento de la iniciativa sobre propiedad privada.

El grupo pretende ampliar su participación e incorporar dirigentes de otros sectores políticos, incluso radicales y referentes vecinalistas, además de colaborar en la búsqueda de un entendimiento dentro del PJ.

La posibilidad de que estos intendentes funcionen como intermediarios entre los sectores enfrentados todavía genera diferencias. Cerca de Kicillof observan que buena parte de ellos conserva una relación política más próxima al kirchnerismo.

Cristina y Kicillof siguen sin acercarse

El mayor obstáculo para la reorganización continúa siendo la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

Hasta el momento no existen señales concretas de una reunión entre ambos. Desde el entorno del gobernador sostienen que Kicillof no tiene previsto abrir inmediatamente una mesa de negociación política ni realizar una visita a la expresidenta.

La estrategia bonaerense apunta a postergar esa discusión hasta que exista mayor claridad sobre el escenario electoral de 2027 y, especialmente, sobre las reglas con las que se desarrollará la próxima competencia nacional.

En La Plata consideran prematuro discutir candidaturas cuando todavía quedan aspectos centrales por definir, entre ellos la eventual existencia de elecciones primarias.

La posición también refleja una diferencia más profunda: Kicillof pretende consolidar una construcción política propia y llegar a cualquier futura negociación con mayor capacidad de decisión.

Kicillof apuesta a la gestión y al territorio

Mientras continúan los pedidos de unidad, el gobernador mantiene su agenda política por fuera de una negociación directa con el kirchnerismo.

El Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio que responde a Kicillof, prepara para el 22 de agosto un encuentro de su rama juvenil en San Martín. El gobernador también proyecta actividades en otras provincias durante las próximas semanas.

Su estrategia inmediata apunta a combinar gestión provincial, recorridas territoriales y presencia en conflictos sociales antes que concentrarse exclusivamente en la discusión partidaria.

Kicillof no participó de la reciente cumbre peronista organizada en La Rioja por Ricardo Quintela, a la que sí asistió Máximo Kirchner. Días después, sin embargo, estuvo presente en la movilización frente al Congreso contra el proyecto de propiedad privada y participó de las actividades por San Cayetano.

Massa también empieza a moverse

La disputa no se limita al enfrentamiento entre kirchnerismo y kicillofismo.

Sergio Massa mantiene contactos con gobernadores y dirigentes parlamentarios y volvió a ganar protagonismo durante las negociaciones realizadas en el Senado.

Su intervención agrega una tercera variable a la discusión por el futuro liderazgo del espacio y por la construcción electoral de 2027.

También los gobernadores peronistas mantienen estrategias propias, mientras distintos sectores intentan construir una alternativa de alcance federal que reduzca el peso de la disputa bonaerense.

Así, el peronismo atraviesa dos procesos simultáneos: en el Congreso comienza a recuperar capacidad de coordinación, pero fuera del Parlamento sigue sin resolver su conducción política.

El último resultado legislativo aumentó la presión de senadores, intendentes y dirigentes para alcanzar algún tipo de entendimiento. Sin embargo, por ahora, la unidad parlamentaria no se traduce en una reconciliación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof.

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