Senado

Fernández Sagasti impulsa el voto remoto para senadoras con embarazo de riesgo

Después de quedar impedida de participar virtualmente en la última sesión, la legisladora mendocina presentó una iniciativa para modificar el Reglamento del Senado. Propone que las senadoras que tengan contraindicación médica para viajar durante el embarazo puedan sesionar y votar a distancia.

La senadora nacional Anabel Fernández Sagasti presentó un proyecto para modificar el Reglamento de la Cámara alta y permitir que las legisladoras embarazadas que tengan una contraindicación médica para viajar puedan participar de las sesiones y votar de manera remota.

La iniciativa fue presentada después de la controversia generada durante la última sesión del Senado, cuando Fernández Sagasti no pudo participar de manera virtual pese a que la vicepresidenta Victoria Villarruel había autorizado inicialmente su intervención con voz y voto desde la Legislatura de Mendoza.

La decisión finalmente quedó en manos del pleno de la Cámara, que resolvió enviar el tema a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Una excepción limitada al embarazo

La propuesta de Fernández Sagasti busca establecer un mecanismo específico y acotado.

Según explicó la legisladora, el voto remoto estaría habilitado exclusivamente para aquellas senadoras que presenten una certificación médica que acredite que el embarazo implica un riesgo o una contraindicación para realizar el viaje hasta el Congreso.

De esta manera, la iniciativa intenta evitar que el mecanismo pueda extenderse automáticamente a cualquier tipo de imposibilidad personal o circunstancial.

Fernández Sagasti sostuvo que se trata de fijar un criterio “único, objetivo y acotado” y remarcó que la modalidad solamente podría utilizarse durante el período en el que permanezca vigente la restricción médica.

El objetivo, según fundamentó, es evitar que una provincia pierda parte de su representación en el Senado debido a una situación vinculada con el embarazo de una legisladora.

El antecedente que abrió la discusión

El conflicto comenzó antes de la sesión del jueves 6 de agosto, cuando Fernández Sagasti solicitó autorización para participar a distancia del debate sobre la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

La senadora mendocina atravesaba la semana 32 de embarazo y tenía indicación médica de no realizar viajes prolongados entre Mendoza y la Ciudad de Buenos Aires.

Villarruel había firmado una resolución que le permitía participar desde la Legislatura provincial con voz y voto, aunque la medida debía posteriormente ser convalidada por el cuerpo.

A la solicitud de Fernández Sagasti se sumó luego la del senador radical por Catamarca Flavio Fama, quien también pretendía intervenir de manera virtual debido a que se encontraba recuperándose de una cirugía de rodilla.

Bullrich llevó el tema a comisión

Al comienzo de aquella sesión, Patricia Bullrich presentó una moción para que los pedidos fueran enviados a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

La senadora oficialista argumentó que la posibilidad de implementar un sistema de licencias o de participación no presencial debía discutirse de manera general y quedar regulada expresamente por el Senado.

La propuesta fue aprobada a mano alzada.

Como consecuencia, ni Fernández Sagasti ni Fama pudieron participar de manera virtual de la sesión.

El dato generó repercusiones dentro del propio peronismo porque Unión por la Patria tampoco se opuso al envío a comisión.

Desde el bloque explicaron posteriormente que la decisión buscó evitar que un caso particular generara un antecedente que permitiera multiplicar solicitudes de participación remota por distintos motivos sin contar previamente con reglas claras.

Fernández Sagasti diferencia su caso del de Fama

El nuevo proyecto intenta precisamente establecer esa diferenciación.

Fernández Sagasti plantea que la situación de una legisladora que no puede trasladarse por una contraindicación médica vinculada con su embarazo debe contar con un régimen específico.

Por eso, la propuesta no habilita de manera general el voto remoto ante enfermedades, intervenciones quirúrgicas u otras dificultades personales.

La senadora busca limitar la excepción exclusivamente al embarazo y exige una certificación médica como condición para acceder al mecanismo.

De esta manera, intenta responder también al argumento que había surgido durante la última sesión respecto del riesgo de abrir la posibilidad de que cualquier legislador pidiera votar desde fuera del Congreso.

El antecedente de las sesiones virtuales

Fernández Sagasti también recordó que el Congreso ya cuenta con experiencia en participación remota.

Durante la pandemia de coronavirus, el Senado implementó un sistema que permitió a los legisladores sesionar, debatir y votar a distancia.

La primera sesión remota de la Cámara alta se realizó el 13 de mayo de 2020 y durante ese año el sistema fue utilizado de manera regular.

Incluso se establecieron procedimientos para comprobar la identidad de los legisladores, registrar su presencia, determinar el quórum y validar las votaciones realizadas de manera virtual.

Aquel mecanismo tuvo un carácter excepcional vinculado con la emergencia sanitaria y posteriormente dejó de utilizarse con la normalización de la actividad presencial.

La discusión ahora vuelve al Senado

El proyecto presentado por Fernández Sagasti trasladará nuevamente la discusión a la Cámara alta, pero esta vez con una propuesta específica para incorporar la situación al Reglamento.

La iniciativa deberá comenzar su recorrido parlamentario y será el propio Senado el que determine si crea una excepción que permita la participación remota de legisladoras embarazadas con contraindicación médica para viajar.

La discusión excede así el episodio ocurrido durante la última sesión: el debate ahora será si el Senado incorpora de manera permanente una regla que garantice que una senadora pueda continuar ejerciendo su representación durante un embarazo que le impida trasladarse hasta el Congreso.

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