Royón cuestionó al Gobierno por la Ley de Tierras
“Llegamos a la sesión con la versión 19 del proyecto"

La senadora salteña Flavia Royón, integrante de un sector dialoguista que habitualmente acompaña iniciativas del oficialismo, cuestionó con dureza la estrategia utilizada por el Gobierno para intentar modificar la Ley de Tierras. Aseguró que faltaron información, discusión pública y explicaciones a la sociedad, y sostuvo que el Ejecutivo intentó avanzar con una iniciativa sensible sin generar previamente los consensos necesarios.
La crítica llegó después del revés que sufrió el Gobierno en el Senado, donde debió retirar del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras Rurales ante la imposibilidad de reunir los votos necesarios para aprobarlo. También quedó afuera el capítulo que proponía modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego.
Royón, exsecretaria de Energía y actual senadora por Salta, explicó que incluso había solicitado que el proyecto regresara a comisión antes de llegar al recinto.
“Llegamos a la sesión con la versión 19 del proyecto. Deberíamos haber tenido un debate abierto de cara al Senado y la sociedad para ver qué es lo que se votaba y cuál era el problema”, sostuvo.
“El Gobierno no hizo defensa del proyecto”
Para la legisladora, una de las principales razones del rechazo generado por la iniciativa estuvo en la falta de una estrategia política y comunicacional que permitiera explicar cuáles eran los cambios propuestos y cuáles serían sus consecuencias.
Royón sostuvo que faltaron “debate abierto y público” e información, y cuestionó que el Ejecutivo no hubiera defendido adecuadamente el contenido de la reforma.
Según planteó, esa ausencia de explicaciones permitió que aumentara la preocupación social alrededor de la posibilidad de una mayor extranjerización de tierras.
“No se puede en un país como la Argentina, y en democracia, empujar proyectos de ley así”, advirtió.
Defendió algunos cambios, pero pidió límites
La posición de Royón no implica un rechazo absoluto a cualquier modificación de la legislación vigente.
La senadora consideró que existen situaciones productivas en las que los actuales límites pueden generar dificultades para determinadas inversiones y puso como ejemplos a empresas forestales, ingenios o bodegas que buscan ampliar sus superficies productivas.
Sin embargo, cuestionó que el proyecto inicialmente impulsado por el Gobierno avanzara sin suficientes resguardos sobre zonas estratégicas y de seguridad.
La última alternativa negociada antes de retirar el capítulo planteaba elevar del 15% al 25% el límite de tierras rurales que podían quedar en manos extranjeras. Finalmente, tampoco esa propuesta logró garantizar los votos necesarios en el Senado.
Royón reclamó además una mayor intervención de las provincias en las decisiones, al considerar que son las jurisdicciones locales las que tienen mayor conocimiento sobre las características de cada territorio y las áreas que necesitan protección especial.
Glaciares, agua y recursos estratégicos
Otro de los cuestionamientos de la senadora estuvo relacionado con los temores que despertó el proyecto respecto del control extranjero sobre cursos de agua, glaciares y otros recursos naturales.
Royón sostuvo que correspondía al propio Gobierno explicar que existen normas específicas que regulan esos bienes y brindar garantías claras para despejar las preocupaciones de la sociedad.
A su entender, el Ejecutivo debía explicar públicamente el alcance de la legislación sobre dominio público, recursos hídricos y zonas estratégicas en lugar de dejar que esas dudas crecieran durante la discusión parlamentaria.
“No era el momento”
Pero la crítica de Royón fue más allá de la Ley de Tierras.
La senadora también puso en discusión la oportunidad política elegida por el Gobierno para avanzar con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Según señaló, en un contexto de creciente endeudamiento de las familias no era conveniente colocar en el centro de la agenda parlamentaria mecanismos que aceleran determinados procesos de desalojo.
“Las familias están endeudadas y estamos viendo cómo hacemos desalojos exprés”, cuestionó.
Royón terminó votando en contra del proyecto general de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque se definió como integrante de una oposición dialoguista dispuesta a analizar cada iniciativa del Ejecutivo individualmente.
El Gobierno debió retroceder para salvar la ley
La controversia por la Ley de Tierras había puesto en riesgo la aprobación completa de la iniciativa promovida por la administración de Javier Milei.
Ante la falta de votos, La Libertad Avanza terminó retirando el capítulo referido a la extranjerización de tierras. Posteriormente también cedió sobre las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego.
Con esas concesiones, el Senado finalmente aprobó en general la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada por 37 votos afirmativos y 33 negativos, y la iniciativa continuó su trámite hacia la Cámara de Diputados.
Las declaraciones de Royón revelan ahora que las diferencias no surgieron únicamente desde la oposición más dura. También entre los legisladores que suelen negociar y acompañar al Gobierno apareció un cuestionamiento sobre la forma en que el oficialismo intentó avanzar con una reforma que involucraba propiedad de la tierra, recursos naturales y soberanía territorial.
Para la senadora salteña, el problema no fue solamente conseguir los votos: fue intentar conseguirlos sin haber dado antes una discusión pública suficientemente clara.



