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CABA frena nuevas construcciones en La Carbonilla

El Gobierno porteño dispuso restringir el ingreso, traslado y acopio de materiales de construcción en el asentamiento La Carbonilla, en La Paternal, con el objetivo de impedir nuevas edificaciones y ampliaciones no autorizadas. La medida replica el esquema de controles que la administración de Jorge Macri comenzó a aplicar en la Villa 31 de Retiro.

La decisión fue instrumentada mediante la Resolución 472 del Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC) y apunta especialmente al crecimiento en altura registrado durante los últimos años, que el Ejecutivo considera un riesgo por las condiciones estructurales de las construcciones y el hacinamiento.

Un operativo con más de 100 agentes

La puesta en marcha de la medida estuvo acompañada por un operativo de seguridad y ordenamiento en el que participaron más de 100 agentes de la Policía de la Ciudad y equipos del IVC, Desarrollo Humano, la Agencia Gubernamental de Control, Fiscalización e Higiene y la Comuna 15.

Durante el procedimiento se controlaron los accesos, se retiraron vehículos abandonados y chatarra y se realizaron inspecciones en distintos comercios, incluidos locales de venta de celulares y corralones de materiales de construcción.

El operativo fue supervisado por Jorge Macri, acompañado por el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el ministro de Seguridad, Horacio Giménez; el secretario de Seguridad, Maximiliano Piñeiro; y el jefe de la Policía de la Ciudad, Diego Casaló.

El Gobierno anticipó que los controles serán semanales y que también alcanzarán a depósitos de garrafas, grandes distribuidoras de bebidas y otras actividades que funcionen de manera irregular.

Edificaciones de hasta 20 metros

La Carbonilla comenzó a formarse hacia finales de 2001 sobre terrenos nacionales ubicados junto a las vías del ferrocarril San Martín, entre las calles Perú, Manuel Trelles, Añasco y Espinosa.

Actualmente supera los 4.000 residentes y, según un relevamiento realizado por la Dirección General de Abordaje Territorial en Barrios Populares, entre 2021 y 2025 registró un proceso sostenido de crecimiento vertical.

El estudio identificó nuevas construcciones levantadas sobre estructuras preexistentes, con ampliaciones que van desde los tres metros hasta casos considerados críticos de entre 12 y 20 metros de altura.

El Gobierno porteño sostiene que el agotamiento del espacio disponible en superficie está impulsando la construcción de nuevos pisos sobre edificaciones que en muchos casos no fueron diseñadas para soportar esas cargas.

También advierte que el ingreso y acumulación de materiales y escombros en pasillos angostos puede dificultar la circulación, obstruir vías de evacuación y complicar el acceso de ambulancias, bomberos y otros servicios de emergencia.

Habrá un protocolo para el ingreso de materiales

La Resolución 472 encomienda a la Secretaría de Hábitat e Integración Social la elaboración de un Protocolo para el Ingreso, Registro, Control y Autorización de Materiales de Construcción.

El sistema permitirá identificar qué materiales ingresan al barrio, quién los transporta y para qué obra serán utilizados. Cuando se detecten construcciones que no tengan autorización, intervendrán los equipos de fiscalización y la Agencia Gubernamental de Control para disponer su clausura.

La restricción no alcanza a las obras realizadas, contratadas o expresamente promovidas por el Instituto de Vivienda ni a aquellas que cuenten con autorización de los organismos competentes.

También quedan exceptuados los materiales destinados a reparaciones urgentes, emergencias, cuestiones de seguridad o salubridad, mantenimiento indispensable y prestación de servicios esenciales.

Reclamos de vecinos de La Paternal

La resolución también menciona una serie de planteos realizados por vecinos de la Comuna 15.

Entre febrero de 2025 y agosto de 2026 se llevaron adelante al menos 13 instancias de reuniones y abordaje territorial en las que se registraron más de 25 reclamos vinculados con La Carbonilla y su entorno.

Entre las preocupaciones aparecen específicamente el ingreso y acopio de materiales de construcción, el aumento de edificaciones en altura y distintas situaciones relacionadas con el espacio público y la seguridad.

El antecedente de la Villa 31

El esquema utilizado en La Carbonilla toma como referencia las medidas que la Ciudad viene aplicando en el Barrio 31 de Retiro.

Según el balance del Gobierno porteño, en ese barrio ya se retiró una cantidad de chatarra equivalente a unos 40 camiones, fueron cerrados seis corralones que funcionaban de manera irregular durante la noche y se clausuraron 25 construcciones prohibidas.

Además, diez edificaciones fueron demolidas y se instalaron más de 20 carteles de gran tamaño para identificar obras y construcciones consideradas no permitidas.

El Ejecutivo porteño busca ahora extender esa política a otros barrios populares donde detecte crecimiento edilicio no autorizado.

Jorge Macri endurece el control sobre las villas

La decisión se inscribe dentro de una política más amplia del Gobierno porteño dirigida a reforzar controles sobre ocupaciones, construcciones irregulares y uso del espacio público.

Jorge Macri sostuvo que no permitirá que las villas continúen expandiéndose y vinculó las nuevas restricciones con una política de seguridad y cumplimiento de las normas en toda la Ciudad.

La Carbonilla se convierte así en el segundo gran asentamiento porteño donde la administración local implementa controles específicos sobre el ingreso de materiales como herramienta para frenar el crecimiento de nuevas construcciones.

La medida abre al mismo tiempo un nuevo desafío: compatibilizar el control sobre edificaciones potencialmente inseguras con las necesidades de mantenimiento y mejoramiento habitacional de las más de 4.000 personas que viven actualmente en el barrio.

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