Nación subió el costo de la energía y el aumento ya llega a las boletas

El Gobierno nacional aumentó el precio mayorista de la energía eléctrica para el trimestre agosto-octubre y el ajuste comenzó a trasladarse a las facturas de los usuarios de distintas provincias. La actualización dispuesta por la Secretaría de Energía se ubica entre el 3% y el 5% en el costo de la energía, aunque su impacto final sobre cada boleta depende de la estructura tarifaria, los subsidios y las decisiones regulatorias de cada jurisdicción.
La medida fue formalizada mediante la Resolución 190/2026, que aprobó la Reprogramación Trimestral de Invierno Definitiva del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) para el período comprendido entre el 1° de agosto y el 31 de octubre.
Las distribuidoras compran la electricidad en el mercado mayorista administrado por CAMMESA y ese costo forma parte de la tarifa que posteriormente pagan hogares, comercios e industrias.
Cuánto puede aumentar la factura
El incremento del precio mayorista no significa que todas las facturas subirán automáticamente entre 3% y 5%, porque la energía es solo uno de los componentes que integran la boleta.
A nivel general, las estimaciones difundidas ubican el impacto directo promedio sobre las facturas entre el 1,5% y el 3%, aunque existen fuertes diferencias entre provincias.
En algunos distritos los incrementos son considerablemente superiores porque al ajuste nacional se agregan modificaciones de componentes locales. En Tucumán se informaron subas que pueden llegar al 38%, mientras que en San Luis alcanzan hasta el 30%.
Los valores finales también dependen del Valor Agregado de Distribución (VAD), que remunera la operación y mantenimiento de las redes provinciales, además de impuestos, tasas y eventuales subsidios locales.
Cambios en los subsidios
El aumento se produce además en medio de la modificación del sistema nacional de subsidios energéticos.
Con el nuevo esquema de subsidios focalizados, el Gobierno avanzó en la unificación de categorías, estableció bloques de consumo subsidiado y modificó las bonificaciones aplicables al precio de la energía.
Según los cálculos difundidos, el costo de la electricidad para los hogares que continúan recibiendo subsidios acumuló durante el año un incremento sensiblemente superior a la inflación general.
La política oficial apunta a que los usuarios afronten progresivamente una proporción mayor del costo real de generación de la energía, reduciendo al mismo tiempo el peso de los subsidios nacionales.
El precio nacional se traslada a las provincias
Uno de los puntos centrales de la discusión tarifaria es que una parte importante del valor que aparece en las boletas provinciales no es determinada por las distribuidoras locales.
El precio de la energía y otros componentes del mercado eléctrico son establecidos a nivel nacional y administrados a través de CAMMESA. Las jurisdicciones provinciales tienen intervención principalmente sobre los costos de distribución y otros conceptos propios de cada servicio.
La Resolución 190/2026 también actualizó desde agosto el recargo destinado al Fondo Nacional de la Energía Eléctrica, que quedó establecido en $2.508 por MWh.
Formosa amortiguó el impacto con subsidios provinciales
En Formosa, por ejemplo, la distribuidora REFSA trasladó durante agosto un aumento promedio del 1,5% derivado de la modificación del precio mayorista nacional.
Sin embargo, la provincia mantiene el programa Esfuerzo Formoseño, destinado a subsidiar parte del Valor Agregado de Distribución para hogares de ingresos bajos y medios, lo que reduce el impacto final sobre las facturas alcanzadas por ese beneficio.
El escenario muestra así una creciente diferenciación tarifaria entre provincias: mientras el costo mayorista de la energía se determina a nivel nacional, el monto final que paga cada usuario depende también de los mecanismos de distribución, subsidios e impuestos existentes en cada jurisdicción.



