El empleo registrado volvió a caer

El mercado laboral argentino volvió a mostrar señales de deterioro. Los últimos datos disponibles indican que el empleo registrado cayó por tercer mes consecutivo en mayo y acumuló una pérdida cercana a 110.000 puestos de trabajo en los últimos doce meses.
Según la información del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) procesada por la Secretaría de Trabajo, en mayo había 12.785.600 trabajadores registrados, frente a los 12.797.600 de abril.
Tres meses consecutivos de caída
El trabajo registrado privado retrocedió nuevamente en mayo. Si bien la disminución fue menor que la registrada en los meses anteriores, el dato confirmó que el mercado laboral todavía no consiguió revertir la tendencia contractiva.
El panorama resulta particularmente delicado para los asalariados privados en relación de dependencia, cuyo empleo acumula meses de retroceso. Los primeros indicadores posteriores tampoco muestran una recuperación sólida.
Como contrapartida, durante mayo aumentó el número de monotributistas. También hubo un crecimiento mensual de los trabajadores registrados en casas particulares. Sin embargo, estas mejoras parciales no alcanzaron para compensar la reducción de los puestos asalariados y autónomos.
El crecimiento del monotributo frente a la caída del empleo asalariado también refleja una transformación en la estructura del mercado laboral, con una mayor participación de modalidades de trabajo independiente y menos puestos bajo relaciones laborales tradicionales.
Más de 411.000 puestos menos desde fines de 2023
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), elaborado sobre datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, amplía la mirada sobre lo ocurrido desde noviembre de 2023.
De acuerdo con ese estudio, entre noviembre de 2023 y mayo de 2026 se perdieron 411.613 puestos de trabajo registrados en unidades productivas, una reducción del 4,18%. El promedio equivale a unos 450 puestos menos por día durante ese período.
Si se incorpora el empleo registrado en casas particulares, la caída alcanza aproximadamente los 441.000 trabajadores privados registrados.
La industria manufacturera aparece como el sector que más empleos perdió en términos absolutos, con 97.312 puestos menos. Le siguen la construcción, con 80.399; transporte y almacenamiento, con 72.480; y administración pública, defensa y seguridad social, con 72.312 puestos menos.
En términos porcentuales, la construcción se encuentra entre las actividades más afectadas, con una contracción superior al 16% del empleo registrado desde noviembre de 2023.
Cerraron más de 30.000 empleadores
El deterioro también aparece en la cantidad de empresas registradas. Según CEPA, el número de empleadores pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 481.724 en mayo de 2026.
La diferencia representa 30.633 empleadores menos, equivalente a un promedio de más de 33 bajas por día.
El comercio encabezó la reducción en términos absolutos, con más de 8.400 empleadores menos. También se registraron fuertes disminuciones en transporte y almacenamiento, actividades inmobiliarias, industria manufacturera y servicios profesionales.
Las empresas de hasta 500 trabajadores concentraron prácticamente toda la disminución en la cantidad de empleadores. Sin embargo, al analizar los puestos destruidos, las compañías de mayor tamaño también representan una proporción importante de las pérdidas.
Los despidos llegan a las fábricas
Los números generales tienen su correlato en una sucesión de conflictos empresariales. Durante las últimas semanas se conocieron despidos, cierres o fuertes reducciones de personal en diferentes compañías industriales.
Entre los casos recientes aparecen Granja Tres Arroyos, Mirgor, Unilever, Will Der y Metalfor, con situaciones que incluyen despidos, cierres de plantas, conciliaciones obligatorias y procesos de reducción de personal.
La industria manufacturera y la construcción se encuentran particularmente expuestas a la caída de la actividad, la disminución del consumo, la apertura de importaciones y la paralización de distintos proyectos de inversión y obra pública.
El escenario muestra una economía en la que determinados indicadores macroeconómicos consiguieron estabilizarse, pero esa evolución todavía no se traduce de manera homogénea en el mercado laboral.
La caída del empleo asalariado, el crecimiento relativo del monotributo y la desaparición de miles de empleadores colocan al trabajo registrado entre los principales problemas económicos y sociales que enfrenta la Argentina.



