Buscan terminar con el testeo animal en cosméticos

Un proyecto presentado en la Cámara de Diputados propone avanzar hacia la eliminación progresiva de las pruebas de productos cosméticos en animales en la Argentina y reemplazarlas por métodos alternativos científicamente validados.
La iniciativa fue impulsada por la diputada nacional Gabriela Muñoz, de La Libertad Avanza, y cuenta con la firma de otros catorce legisladores. El expediente 2614-D-2026 fue presentado el 3 de junio y comenzó su recorrido por las comisiones de la Cámara baja.
Una prohibición progresiva
El proyecto establece que no podrán realizarse ensayos en animales para cosméticos terminados, ingredientes o combinaciones de ingredientes cuando existan métodos alternativos reconocidos científicamente por la autoridad competente.
Esto significa que no plantea una prohibición inmediata e indiscriminada, sino una sustitución progresiva asociada a la existencia de procedimientos capaces de reemplazar las pruebas tradicionales.
Entre las alternativas contempladas aparecen las técnicas in vitro, cultivos celulares, bioingeniería de tejidos, modelos computacionales y sistemas predictivos de toxicología, además de otros procedimientos que puedan ser reconocidos por organismos científicos y regulatorios.
No impediría importar o vender cosméticos
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su alcance. La iniciativa regula las prácticas de experimentación realizadas dentro del territorio argentino, pero no establece restricciones generales a la fabricación, importación o comercialización de cosméticos.
En este punto, el texto argentino es menos amplio que otras legislaciones internacionales que también incorporaron restricciones comerciales para determinados productos testeados en animales.
Los autores argumentan que el esquema busca compatibilizar el bienestar animal con la innovación tecnológica, la competitividad de la industria y la seguridad jurídica de las empresas.
Universidades y laboratorios
La autoridad de aplicación deberá ser determinada por el Poder Ejecutivo y tendrá entre sus funciones promover y validar métodos alternativos, actualizar los estándares científicos y coordinar acciones con universidades, laboratorios y organismos técnicos.
También deberá impulsar investigación y tecnologías que permitan reducir progresivamente la utilización de animales.
En caso de ser sancionada, la ley deberá ser reglamentada dentro de los 180 días posteriores a su promulgación.
Una tendencia internacional
La iniciativa se inscribe en un proceso internacional de reducción del uso de animales en la industria cosmética. La Unión Europea prohibió progresivamente las pruebas en animales para productos cosméticos e ingredientes y posteriormente avanzó sobre su comercialización.
En América Latina también existen antecedentes. Chile sancionó una legislación que prohíbe utilizar animales para pruebas de seguridad y eficacia de productos cosméticos, de higiene y odorización personal, y establece además restricciones para la comercialización e importación de productos testeados bajo determinadas condiciones.
El proyecto argentino propone seguir esa tendencia, aunque mediante un sistema gradual basado en la disponibilidad de alternativas científicamente validadas.
De aprobarse, la iniciativa introduciría un cambio significativo para los laboratorios y la industria cosmética local, al establecer como principio la sustitución progresiva de los animales por nuevas tecnologías para evaluar la seguridad de productos e ingredientes.


