El Gobierno negocia una ley de Zonas Cálidas con los gobernadores

Después de los últimos tropiezos legislativos, el Gobierno nacional decidió modificar parcialmente su estrategia y abrió la puerta a que los gobernadores participen directamente en la elaboración de una nueva ley de Zonas Cálidas, destinada a establecer un régimen diferencial para las tarifas eléctricas en las provincias del Norte.
La decisión representa un cambio respecto del mecanismo utilizado hasta ahora por la Casa Rosada, caracterizado por proyectos elaborados desde el Poder Ejecutivo y negociados con las provincias una vez enviados al Congreso.
Una ley redactada con las provincias
La propuesta surgió después de la cumbre de gobernadores del Norte Grande realizada en Misiones, donde los mandatarios reclamaron un tratamiento especial para las provincias que soportan temperaturas elevadas durante gran parte del año y que, en muchos casos, dependen fuertemente de la electricidad ante la menor disponibilidad de gas natural.
El Gobierno ofreció conformar una mesa de trabajo con la Secretaría de Energía para que representantes provinciales participen en la definición del proyecto.
Diego Santilli quedó como uno de los principales interlocutores políticos de la Casa Rosada con los gobernadores. Luis Caputo también comenzó a involucrarse personalmente en las conversaciones y participó junto a Santilli de actividades en Catamarca.
Un “semáforo” según las temperaturas
Una de las alternativas que estudia el Ejecutivo es establecer diferentes categorías tarifarias según las características climáticas de cada región. El esquema funcionaría como una suerte de “semáforo” que distinguiría zonas cálidas y muy cálidas y determinaría distintos niveles de consumo subsidiado.
Todavía no está definido cómo se realizará exactamente la división geográfica ni cuál será el nivel de subsidio correspondiente a cada categoría.
Dentro del Gobierno reconocen que provincias como Chaco, Santiago del Estero y Corrientes presentan condiciones especialmente extremas y podrían quedar comprendidas dentro de una categoría propia.
El sistema nacional vigente ya contempla diferencias estacionales para el consumo subsidiado. Desde enero, el bloque de electricidad subsidiada durante los meses de mayor temperatura alcanza los 550 kWh mensuales en las zonas muy cálidas del NOA y NEA, 370 kWh en las zonas cálidas y 300 kWh en el resto del país.
El reclamo histórico del Norte Grande
Los gobernadores norteños vienen reclamando desde hace tiempo una tarifa eléctrica diferencial que contemple las altas temperaturas y el elevado consumo necesario para refrigerar viviendas, comercios y establecimientos productivos.
Las provincias argumentan además que existe una desigualdad respecto de otras regiones beneficiadas por regímenes especiales vinculados con el consumo de gas.
Distintos proyectos presentados anteriormente buscaron crear un régimen específico de Zonas Cálidas e incluso contemplaron reducciones importantes en las facturas para usuarios de menores ingresos.
El Gobierno cambia después de los tropiezos
La apertura al diálogo se produce después de las dificultades que atravesó el oficialismo con la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. En el Senado, La Libertad Avanza debió retirar los capítulos referidos a la modificación de la Ley de Tierras y al régimen de Manejo del Fuego para conseguir avanzar con la iniciativa.
A esa experiencia se suman las dificultades que enfrenta la Casa Rosada para conseguir los votos necesarios para otras reformas, entre ellas la eliminación o suspensión de las PASO.
La conclusión dentro del Gobierno es que algunas iniciativas que afectan directamente los intereses provinciales necesitan ser negociadas antes de ingresar al Congreso y no después.
Santilli gana protagonismo
En ese nuevo esquema aparece fortalecido Santilli, a quien el Gobierno le encomendó reconstruir puentes con los mandatarios provinciales y conseguir respaldos para la agenda legislativa de Javier Milei.
La estrategia también busca evitar que proyectos impulsados desde áreas técnicas o desde el Ministerio de Desregulación generen conflictos políticos que posteriormente obliguen al oficialismo a retirar artículos o aceptar modificaciones sustanciales.
De todos modos, desde la Casa Rosada advierten que la redacción conjunta de la ley de Zonas Cálidas será, por ahora, una experiencia puntual y que no necesariamente se convertirá en la metodología habitual para todos los proyectos.
El cambio marca, sin embargo, una señal política: después de varias derrotas y negociaciones difíciles en el Congreso, el Gobierno comienza a aceptar que para conseguir los votos de las provincias deberá permitirles participar también en la elaboración de algunas de las reformas que pretende aprobar.



