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Diputados: dictamen para reformar el BCRA y cerrar el financiamiento al Tesoro

La Libertad Avanza consiguió dictamen de mayoría en la Cámara de Diputados para reformar la Carta Orgánica del Banco Central y establecer fuertes restricciones al financiamiento del Estado. El oficialismo logró el respaldo del PRO, sectores de la UCR, Innovación Federal y Producción y Trabajo, mientras Unión por la Patria se retiró del plenario en medio de una fuerte discusión con los economistas invitados por el Gobierno.

La iniciativa quedó en condiciones de llegar al recinto el próximo 26 de agosto, en una sesión en la que el oficialismo también pretende tratar el proyecto de Inocencia Fiscal II.

Aunque políticamente el Gobierno presenta la reforma como una ley para “prohibir la emisión”, el alcance técnico es más específico: lo que se busca impedir es que el Banco Central emita dinero para financiar directa o indirectamente al Tesoro Nacional. El organismo podrá continuar realizando operaciones monetarias, cambiarias y financieras propias de un banco central.

Un único objetivo: preservar el valor de la moneda

Uno de los cambios centrales es la redefinición de la misión del BCRA.

La Carta Orgánica vigente establece entre sus finalidades promover la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.

El proyecto elimina esa multiplicidad de objetivos y determina que la misión primaria y fundamental del Banco Central será exclusivamente “preservar el valor de la moneda”.

El Gobierno sostiene que la modificación permitirá concentrar al organismo en el control de la inflación y evitar que futuras administraciones utilicen la política monetaria para financiar desequilibrios fiscales.

Se terminan los adelantos transitorios

El corazón de la reforma es la derogación del artículo 20 de la Carta Orgánica, que actualmente permite al Banco Central otorgar adelantos transitorios al Gobierno nacional dentro de determinados límites.

Si la iniciativa se convierte en ley, esa herramienta desaparecerá.

El proyecto también incorpora expresamente dentro de las operaciones prohibidas la posibilidad de conceder préstamos al Gobierno nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios.

A su vez, el BCRA no podrá comprar títulos públicos del Estado nacional directamente en el mercado primario, otro mecanismo que podría utilizarse para financiar al Tesoro.

Según los fundamentos enviados por el Poder Ejecutivo, bajo las reglas actualmente vigentes el Tesoro tendría capacidad legal para solicitar adelantos transitorios por aproximadamente $36,6 billones, una cifra equivalente a más del 80% de la base monetaria calculada al momento de elaborarse el proyecto.

El oficialismo utiliza ese dato para justificar la necesidad de cerrar definitivamente esa vía de financiamiento.

Cambian las reglas para las utilidades del Central

La reforma también apunta sobre otra fuente histórica de recursos para el Tesoro: las ganancias contables del Banco Central.

El nuevo régimen establece que únicamente podrán considerarse distribuibles las utilidades realizadas y líquidas.

Las ganancias generadas exclusivamente por modificaciones en el tipo de cambio o por variaciones en la valuación del oro no podrán ser transferidas automáticamente al Gobierno.

Esas diferencias pasarán a cuentas de capital o reservas especiales.

Además, antes de transferir utilidades al Estado deberán recomponerse las reservas y el patrimonio del Banco Central cuando corresponda.

Las ganancias que finalmente puedan ser distribuidas al Gobierno tendrán un destino determinado: la cancelación de deuda pública.

Qué pasará con las Letras Intransferibles

El proyecto también busca modificar progresivamente la relación patrimonial entre el Tesoro y el Banco Central.

Durante años, el Estado entregó al BCRA Letras Intransferibles, principalmente a cambio de reservas utilizadas para cancelar deuda pública.

Según los fundamentos oficiales, el stock nominal de esos instrumentos alcanzaba aproximadamente US$69.400 millones en abril de 2025.

La reforma dispone un régimen transitorio para utilizar determinados resultados contables del Banco Central exclusivamente para cancelar esas Letras Intransferibles y los adelantos transitorios que ya existen.

Mientras esas obligaciones permanezcan vigentes, continuarán bajo sus condiciones actuales. El objetivo declarado por el Gobierno es reducir progresivamente la exposición del balance del BCRA frente al Tesoro.

Más dificultades para remover a las autoridades

Otro punto que generó fuertes cuestionamientos de la oposición es la modificación del régimen de remoción del presidente y los directores del Banco Central.

El proyecto establece causales específicas para desplazar a las autoridades, entre ellas incapacidad, incompatibilidades o una falta grave y manifiesta en el ejercicio de sus funciones.

Pero además incorpora una exigencia política de gran importancia: para remover a un miembro del directorio, el Poder Ejecutivo deberá obtener previamente la aprobación de dos tercios de los miembros presentes tanto de Diputados como del Senado.

El oficialismo argumenta que esta cláusula busca darle independencia al Banco Central y evitar que sus autoridades puedan ser desplazadas simplemente por diferencias con el gobierno de turno.

La oposición cuestiona que se establezca una mayoría tan exigente para remover autoridades cuando esa misma mayoría especial no es necesaria para su designación.

También sostiene que, en los hechos, la reforma podría dificultar que un futuro gobierno reemplace a las actuales autoridades del organismo.

El ministro de Economía dejaría de participar del directorio

La reforma elimina además la posibilidad prevista actualmente para que el ministro de Economía, o un representante suyo, participe con voz pero sin voto en las reuniones del directorio del Banco Central.

Según los fundamentos oficiales, la modificación pretende marcar una separación más clara entre la política fiscal, que corresponde al Ministerio de Economía, y la política monetaria, que quedaría bajo responsabilidad exclusiva del BCRA.

Bausili defendió la iniciativa

El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, había defendido el proyecto ante las comisiones de Diputados una semana antes del dictamen.

Bausili sostuvo que el esquema propuesto no constituye un experimento y aseguró que reglas similares funcionan en numerosos países que lograron estabilizar sus monedas.

Para el Gobierno, la reforma busca garantizar institucionalmente que futuros presidentes no puedan recurrir nuevamente al Banco Central para financiar déficits fiscales.

La oposición cuestiona esa interpretación y sostiene que reducir las funciones del organismo exclusivamente a la estabilidad monetaria puede limitar herramientas disponibles ante crisis económicas y afectar su capacidad para intervenir sobre el crédito, el empleo y el desarrollo productivo.

El peronismo abandonó el plenario

La reunión de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y Finanzas terminó atravesada por una fuerte disputa política.

La Libertad Avanza convocó a economistas de perfil liberal para defender la reforma, entre ellos Miguel Boggiano, Héctor Rubini, Ramiro Castiñeira y Aldo Abram.

Las exposiciones generaron cuestionamientos de Unión por la Patria, que objetó que los invitados no fueran funcionarios ni representantes institucionales directamente vinculados con el proyecto.

La tensión aumentó después de que Boggiano responsabilizara a gobiernos radicales, peronistas, desarrollistas, militares, kirchneristas y macristas por haber utilizado históricamente al Banco Central para financiar al Estado y destruir el valor de la moneda.

Sus declaraciones provocaron malestar incluso entre bloques aliados al oficialismo.

La Libertad Avanza terminó ofreciendo disculpas al PRO, la UCR y el MID por las consideraciones políticas realizadas durante la exposición.

El peronismo finalmente decidió retirarse del plenario. El diputado del MID Eduardo Falcone, por su parte, anunció que no acompañaría el dictamen al considerar insuficientes las disculpas.

El oficialismo busca aprobarla el 26 de agosto

Pese a la tensión política, La Libertad Avanza consiguió las firmas necesarias y dejó la reforma en condiciones de ser tratada en el recinto.

El Gobierno pretende debatirla el 26 de agosto junto con Inocencia Fiscal II, conformando un paquete de iniciativas económicas con las que Javier Milei busca profundizar institucionalmente los lineamientos centrales de su programa.

Si Diputados le otorga media sanción, la reforma deberá pasar al Senado.

De aprobarse sin modificaciones, significaría uno de los cambios más importantes en la estructura institucional del Banco Central desde la reforma de su Carta Orgánica de 2012: el organismo tendría como misión fundamental preservar el valor de la moneda y quedaría legalmente cerrado el mecanismo de financiamiento directo del déficit fiscal mediante adelantos al Tesoro.

VER | Dictamen BCRA

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