PRO y LLA avanzan hacia un acuerdo

La Libertad Avanza y el PRO comenzaron a reconstruir su relación política con la mirada puesta en 2027. El acercamiento fue habilitado directamente por Karina Milei y Mauricio Macri y ya derivó en la creación de una mesa de coordinación que se reunirá cada 15 días. Sin embargo, dentro del propio PRO aparecen condiciones y resistencias: el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, advirtió que un acuerdo pensado únicamente para ganar las elecciones “no tiene ningún tipo de sentido”.
El movimiento tiene además una dimensión que excede el armado electoral. Distintos medios coinciden en que detrás de la aproximación existe preocupación por la situación económica y la necesidad del Gobierno de ampliar su respaldo político para reducir la incertidumbre de cara al último tramo del mandato de Javier Milei.
El diálogo reservado entre Karina Milei y Macri
El nuevo acercamiento comenzó con una conversación telefónica entre Karina Milei y Mauricio Macri que se extendió durante aproximadamente media hora.
Según reveló Marcelo Bonelli en Clarín, la iniciativa habría partido de la secretaria general de la Presidencia, quien llamó al expresidente para proponerle encontrar una forma de “trabajar juntos”.
La conversación estuvo lejos de ser protocolar. De acuerdo con esa reconstrucción, Macri recordó los enfrentamientos y desplantes que sufrió el PRO durante los últimos años y expresó su escepticismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero.
Karina Milei, por su parte, habría planteado los cuestionamientos públicos que Macri realizó contra su figura y contra determinados aspectos del funcionamiento del Gobierno.
A pesar de esas diferencias, ambos coincidieron en explorar un nuevo acercamiento. El concepto utilizado por el macrismo para definir el objetivo fue “blindar el cambio”.
Macri, sin embargo, habría dejado una condición: el Gobierno también deberá modificar determinadas prácticas si pretende reconstruir definitivamente la relación con el PRO.
Primero la política, después las candidaturas
Otro dato relevante es que, al menos por ahora, Macri pretende separar la construcción política de la discusión electoral.
Según la reconstrucción publicada por Clarín, el expresidente comunicó internamente al PRO que el acuerdo electoral debería ser “lo último” en negociarse.
La prioridad sería comprobar durante los próximos meses si realmente puede establecerse un mecanismo estable de cooperación con La Libertad Avanza.
Esta posición responde también a las fuertes desconfianzas internas que existen dentro del partido amarillo. Mientras algunos dirigentes impulsan una alianza con Milei para 2027, otros pretenden que el PRO conserve su identidad y presente candidatos propios.
Una mesa cada 15 días
El diálogo entre Macri y Karina Milei tuvo rápidamente una consecuencia concreta.
Diego Santilli y Eduardo “Lule” Menem recibieron en la Casa Rosada a Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, dos dirigentes directamente vinculados con la conducción del PRO. Martín Menem también participó del encuentro.
La reunión terminó con la decisión de establecer una mesa política permanente que volverá a encontrarse cada dos semanas.
El objetivo inicial será coordinar posiciones parlamentarias, reconstruir confianza y analizar coincidencias políticas antes de ingresar en una eventual negociación por candidaturas.
Fernando de Andreis explicó posteriormente que todavía no se discutieron cargos ni distritos y sostuvo que el propósito inmediato es consolidar un ámbito político capaz de “blindar el cambio”.
También dejó planteado uno de los argumentos electorales que impulsa al PRO hacia el acuerdo: si libertarios y macristas compiten separados, especialmente en la provincia de Buenos Aires, podrían dividir un electorado similar y aumentar las posibilidades de triunfo del peronismo.
La economía también está detrás del acercamiento
La negociación no responde solamente a las elecciones.
Clarín señaló que el ministro de Economía, Luis Caputo, habría sido uno de los principales impulsores internos de un acercamiento con el PRO ante las dificultades para recuperar plenamente la actividad económica y las señales de inquietud provenientes de los mercados.
La Nación también recogió entre dirigentes macristas la interpretación de que Caputo era uno de los funcionarios que más necesitaba recomponer el vínculo político.
El objetivo sería ofrecer mayores garantías de gobernabilidad y respaldo parlamentario al programa económico durante el período previo a las elecciones presidenciales.
De esta manera, el concepto de “blindar el cambio” adquiere una doble dimensión: impedir que una fragmentación electoral facilite el regreso del peronismo y, al mismo tiempo, darle mayor previsibilidad política al programa económico.
Torres: “El rejunte no tiene sentido”
En medio de ese acercamiento apareció la posición de Ignacio Torres, uno de los tres gobernadores que conserva el PRO.
Durante una exposición ante AmCham, el mandatario chubutense dejó en claro que no rechaza necesariamente un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza, pero exige que exista un programa común antes de discutir candidaturas.
“Los acuerdos tienen que venir de la mano de para qué nos juntamos. El rejunte no tiene ningún tipo de sentido si es solamente para ganar una elección”, afirmó.
Torres reclamó acuerdos capaces de mantenerse más allá de los cambios de gobierno y sostuvo que Argentina necesita consensos suficientemente sólidos como para evitar comenzar nuevamente las principales discusiones cada cuatro años.
Del equilibrio fiscal al desarrollo
El gobernador también introdujo una diferencia respecto de la agenda económica.
Torres consideró que el equilibrio fiscal constituye una condición básica, pero sostuvo que la discusión política no puede terminar allí.
“¿Qué hacemos con nuestros recursos? ¿Cómo le agregamos valor? ¿Cómo generamos trabajo?”, planteó.
Para el mandatario, cualquier acuerdo nacional debería incorporar una agenda productiva, generación de empleo, aprovechamiento de los recursos naturales y políticas de desarrollo de largo plazo.
Como ejemplo mencionó su experiencia en Chubut, donde su administración reúne dirigentes provenientes de diferentes tradiciones políticas alrededor de lo que definió como una “agenda de desarrollo”.
Una negociación que recién empieza
La aproximación entre el PRO y La Libertad Avanza marca un cambio después de meses de enfrentamientos entre Milei y Macri, pero todavía está lejos de constituir una alianza electoral cerrada.
Karina Milei y Macri habilitaron la negociación; Santilli, Ritondo, De Andreis y los Menem comenzaron a construir el mecanismo operativo; y dentro del PRO se inició ahora una discusión sobre cuáles deberían ser las condiciones para avanzar.
Mientras un sector considera indispensable unir fuerzas para evitar la dispersión electoral y darle estabilidad al programa económico, Torres plantea una exigencia diferente: que la alianza no sea simplemente una estrategia para ganar en 2027 sino el resultado de un acuerdo sobre qué país pretenden construir después de las elecciones.



