Propiedad privada: voto a voto en Diputados

Tras conseguir la media sanción en el Senado, el Gobierno enfrenta una votación mucho más incierta en Diputados. La Libertad Avanza cuenta con el PRO y parte del radicalismo, pero necesita sumar a bloques provinciales. Provincias Unidas e Innovación Federal aparecen como decisivos.
La Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada llegó a la Cámara de Diputados después de una trabajosa aprobación en el Senado y el Gobierno deberá volver a negociar voto por voto para conseguir la sanción definitiva.
La iniciativa fue aprobada en la Cámara alta por 37 votos a favor y 33 en contra, pero sólo después de que el oficialismo aceptara eliminar los dos capítulos que generaban mayor resistencia: la reforma de la Ley de Tierras y los cambios a la Ley de Manejo del Fuego.
Ahora el escenario vuelve a estar abierto.
Según el relevamiento realizado por Parlamentario, el oficialismo podría contar inicialmente con alrededor de 122 votos favorables, por debajo de los 129 legisladores necesarios para garantizar por sí mismo el quórum. Del otro lado, el rechazo tiene un piso considerable: los 93 diputados de Unión por la Patria y los cuatro integrantes del Frente de Izquierda aparecen alineados contra el proyecto.
El PRO acompañará al Gobierno
La Libertad Avanza cuenta como principal aliado con el PRO, que después de la eliminación de los capítulos sobre Tierras y Manejo del Fuego tendría una posición prácticamente unificada a favor.
El macrismo coincide especialmente con dos de los ejes que sobrevivieron a la negociación en el Senado: acelerar los procedimientos de desalojo y establecer mayores restricciones y requisitos para las expropiaciones realizadas por el Estado.
También se espera el respaldo de un sector del radicalismo, el MID y legisladores provinciales que habitualmente acompañan iniciativas del Gobierno.
La estrategia de La Libertad Avanza es aprobar sin modificaciones el texto recibido del Senado. Cualquier cambio obligaría a devolver la iniciativa a la Cámara alta y abriría nuevamente una negociación que el Gobierno quiere evitar.
Provincias Unidas puede definir la votación
Una de las principales incógnitas pasa por Provincias Unidas, un bloque de 18 diputados en el que conviven legisladores vinculados a los gobernadores Martín Llaryora, Maximiliano Pullaro, Ignacio Torres y Carlos Sadir, entre otros dirigentes provinciales.
El espacio difícilmente vote de manera uniforme.
El antecedente del Senado mostró que los bloques ligados a los gobernadores pueden dividirse según los intereses de cada provincia y según el contenido puntual de cada capítulo.
Esa fragmentación beneficia al Gobierno si consigue sumar votos individuales, pero impide considerar a todo el bloque como parte de una mayoría asegurada.
Innovación Federal, otra incógnita
Las dudas también alcanzan a Innovación Federal, donde conviven legisladores vinculados a gobernadores que mantienen una relación fluctuante con la Casa Rosada.
El Gobierno necesita especialmente los votos relacionados con los mandatarios Osvaldo Jaldo, de Tucumán; Raúl Jalil, de Catamarca; Rolando Figueroa, de Neuquén; y Gustavo Sáenz, de Salta.
Los tres diputados salteños —Pablo Outes, Yolanda Vega y Bernardo Biella— aparecen particularmente bajo observación después de que la senadora Flavia Royón votara en contra del proyecto en la Cámara alta.
De la Sota y Pagano anticipan rechazos
Entre quienes ya aparecen alejados del oficialismo se encuentra la cordobesa Natalia de la Sota, quien adelantó su rechazo al proyecto.
También se descuenta el voto negativo de Marcela Pagano, actualmente fuera del bloque libertario.
Esos posicionamientos muestran por qué el Gobierno no puede trasladar automáticamente a Diputados la mayoría que consiguió en otras votaciones durante este año.
Qué quedó de la ley después del Senado
El texto que llegó a Diputados es considerablemente más reducido que el proyecto original enviado por el Poder Ejecutivo.
El núcleo de la iniciativa quedó concentrado principalmente en desalojos, expropiaciones y regularización dominial.
En materia de desalojos, establece el juicio sumarísimo para procesos urbanos y rurales y contempla mecanismos para solicitar la restitución rápida de inmuebles frente a intrusos o tenedores precarios. Para los casos de falta de pago del alquiler se establece una intimación de diez días hábiles.
El Senado incorporó además una protección específica cuando haya menores o personas con discapacidad: deberán intervenir los organismos correspondientes y podrá establecerse un plazo de hasta diez días para procurar una alternativa habitacional antes del desalojo. También se modifican las condiciones para las expropiaciones. El Estado deberá identificar de manera específica el objetivo perseguido y justificar que la medida sea idónea, necesaria y proporcional. Además, se incorporan nuevos criterios para determinar indemnizaciones y actualizar los montos.
Tierras y Manejo del Fuego quedaron afuera
Los dos capítulos políticamente más conflictivos ya no forman parte del texto.
Primero, el Gobierno desistió de modificar el régimen que limita la compra de tierras rurales por extranjeros. Luego, durante la propia sesión del Senado, retiró el capítulo que pretendía modificar las restricciones sobre el cambio de uso de tierras afectadas por incendios.
La decisión permitió salvar el resto de la ley, pero también dejó expuesta la dificultad del oficialismo para sostener algunas de las reformas impulsadas originalmente por Federico Sturzenegger.
Una mayoría que todavía no está cerrada
La Libertad Avanza llega así a Diputados con posibilidades concretas de aprobar la ley, pero sin margen para perder aliados.
Las estimaciones tampoco son idénticas. Mientras Parlamentario ubica en torno a 122 los votos que inicialmente podrían alinearse con el oficialismo, otros relevamientos hablan de una base potencial cercana a 130 si se incorporan legisladores todavía considerados negociables.
Por eso, el resultado dependerá menos de los bloques que ya tienen una posición definida que de un reducido grupo de diputados provinciales.
Después de haber cedido los capítulos de Tierras y Manejo del Fuego para superar el Senado, el Gobierno enfrenta ahora una segunda negociación: conseguir que el texto recortado llegue intacto a la sanción definitiva.
La diferencia entre los 122 votos más previsibles y los cerca de 130 potenciales me parece un dato importante para la nota: permite mostrar que el Gobierno está cerca, pero que todavía no tiene una mayoría asegurada.



