Usaron el nombre de un diputado para redirigir usuarios a una web de apuestas

El diputado nacional Maximiliano Ferraro denunció que terceros utilizaron su nombre e identidad para registrar un dominio de internet que redirigía automáticamente a los usuarios hacia una plataforma de apuestas online.
La situación tiene una particularidad: Ferraro, presidente de la Coalición Cívica, es uno de los principales impulsores en el Congreso de una regulación más estricta de las apuestas digitales y de medidas destinadas a prevenir la ludopatía, especialmente entre niños y adolescentes.
El sitio oficial del legislador utiliza el dominio maxiferraro.com.ar. Sin embargo, personas hasta ahora no identificadas registraron maxiferraro.com y configuraron esa dirección para enviar a quienes ingresaban hacia una plataforma vinculada al juego online.
Ferraro aseguró que no tiene ninguna relación con la empresa y calificó como “fraudulento” el uso de su identidad. También consideró el episodio de “extrema gravedad” debido a su actividad legislativa contra la expansión de las apuestas y la publicidad del sector.
El caso llegó a la Justicia
El diputado confirmó que inició acciones legales para recuperar el dominio, detener el redireccionamiento y determinar quiénes estuvieron detrás de la maniobra.
La investigación deberá establecer quién registró la dirección, cómo se configuró el sistema de redirección y si existió una intención específica de vincular políticamente al legislador con una actividad comercial que viene cuestionando desde el Congreso.
Ferraro también advirtió sobre la utilización de su nombre para enviar tráfico hacia una plataforma de apuestas que opera mediante criptomonedas.
Una paradoja en medio de la pelea por la ludopatía
El episodio ocurre mientras permanece pendiente en el Senado el proyecto de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas online que obtuvo media sanción de Diputados en noviembre de 2024.
La iniciativa fue aprobada por 139 votos afirmativos, 36 negativos y 59 abstenciones y propone fuertes restricciones sobre la publicidad y promoción de plataformas de juego.
Entre otras medidas, limita la publicidad en televisión, radio, redes sociales, plataformas digitales, cartelería y eventos, y busca impedir que influencers, deportistas y figuras públicas sean utilizados para promocionar apuestas.
Ferraro y la diputada Mónica Frade estuvieron entre los dirigentes de la Coalición Cívica que más impulsaron esa agenda.
La paradoja es evidente: mientras Ferraro intenta reducir la exposición de las apuestas online y sus efectos sobre los jóvenes, alguien utilizó su propio nombre en internet como puerta de entrada hacia una plataforma de juego.
Dos modelos enfrentados
La discusión legislativa sigue abierta porque el Gobierno nacional presentó una alternativa menos restrictiva respecto de la publicidad de las empresas legales.
Mientras el texto aprobado por Diputados busca reducir fuertemente la promoción del juego, la propuesta oficial concentra buena parte de sus restricciones sobre las plataformas clandestinas, la protección de menores y determinadas prácticas publicitarias.
El episodio denunciado por Ferraro agrega ahora otra dimensión al problema: además de la ludopatía, el acceso de menores y la proliferación de sitios ilegales, aparece el uso fraudulento de identidades y dominios de internet para captar usuarios.
La Justicia deberá determinar si se trató simplemente de una maniobra comercial para aprovechar un nombre conocido o si existieron otras motivaciones detrás de una operación dirigida, precisamente, contra uno de los legisladores que más confrontó públicamente con el negocio de las apuestas digitales.



